1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (19)


    Fecha: 03/01/2021, Categorías: Microrelatos, Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... por el dolor y pensó que le había roto el brazo.
    
    -¡Puta de mierda! ¿Pensabas en escapar? -tiró aún más fuerte y sentía que el brazo se me descoyuntaba, desencajándose de su sitio.
    
    -¡Ayyyyyyyyy! -un grito desgarrador me salió de la garganta y me revolví buscando un cambio de postura que me aliviara, le golpeé con los pies desnudos en las piernas y sentí el tremendo dolor en los dedos.
    
    -¡Mierda! Este maricón aún resiste, ayúdame a sujetarlo. -entonces escuché la voz sollozante de Goio.
    
    -¡Dejarle ya! Esto no es lo que te encargó Damián, lo vais a matar. -Alejo se levantó de la silla y se dirigió hacia donde estaba Goio, llegó cerca de él y le acertó una fuerte patada en la pierna impedida tirándole al suelo.
    
    -¡Damián me importa una mierda!, ya tenía que haber traído el dinero, en las noticias dicen que no se ha pedido rescate, ese cerdo quiere quedárselo todo para él, pero le voy a privar de su placer, no va a tener lo que quiere sin entregar a cambio al chico.
    
    -Estas loco Alejo, Damián nos va a matar por lo que has hecho al muchacho. -la ira y el alcohol dominaban la mente del hombre y comenzó a patalear el cuerpo tendido en el suelo de Goio.
    
    -Sal de aquí puto de mierda, o acabarás peor que el muchacho. -Goio se arrastraba hacia la puerta seguido por las patadas que el otro no dejaba de propinarle, cuando consiguió traspasar el umbral Alejo cerró la puerta de un fuerte golpe que retumbó como un trueno.
    
    -¡Putos asquerosos! Los tratas bien y mira como te ...
    ... pagan, ahora viene lo bueno para ti mariconcito. -se dirigió hacia nosotros, el otro hombre había aflojado mi brazo observando la reacción de Alejo.
    
    -Así son estos putos, no entran en razón si no es a base de golpes. -soltó mi brazo y solo sentía un dolor que me atenazaba el estómago, me colgaba inerte dislocado de mi hombro, pensaba desmayarme por el dolor que sentía y hubiera sido lo mejor.
    
    -¡Venga!, ayúdame a colocarlo quiero follarme a este puto antes de que se desmaye, estos maricones de ahora son unos flojos. -sentía como me levantaban entre los dos hombres, sujetándome uno por las axilas y otro por las piernas hasta tirarme sobre una especie de asiento alargado.
    
    En algunos instantes mi vista se oscurecía y perdía el conocimiento, el dolor me obligaba a volver en mi y darme una ligera idea de lo que pasaba, me arrancaron la camisa y el slip dejándome totalmente desnudo.
    
    Escuchaba sus risas agudas y chillonas, y de repente me abrieron las piernas y uno de ellos me introdujo la verga de un golpe, la verdad era que el dolor del brazo impedía que sintiera en plenitud otros dolores menores, me movían entre los dos sin piedad hasta que noté la polla del otro queriendo penetrarme a la vez.
    
    Gemí, porque no podía gritar, al sentir como mi ano se desgarraba sintiendo correr la sangre entre mis piernas, y las dos pollas perforándome el dolorido ano.
    
    Prácticamente me sentía más muerto que vivo y solo quería que aquello terminara. -¡Por favor que acabe esto de una ...
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