1. Bella


    Fecha: 10/01/2021, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    Con el permiso de Bella.
    
    Su correo decía:
    
    «Tengo diecinueve años, mido un metro setenta y ocho centímetros, soy delgada, morena, y guapa. Hace años que le doy al dedo. La verdad es que no tengo una gran imaginación. Me hago un dedo después de ver un buen paquete marcado en un pantalón ajustado, un buen culo, después de ver una cara bonita. Mirando revistas subidas de tono, viendo videos porno...
    
    Un día se me dio por leer un relato erótico suyo. Era muy bueno y mientras lo leía me subió un cosquilleo por la espalda. Acaricié las tetas por encima del picardías. Luego metí un dedo en el coño, que ya estaba mojado, y me acabé corriendo. Desde esa noche leo un relato suyo para amarme a mi misma cuando el cuerpo me lo pide.
    
    He tenido desde entonces una relación lésbica con mi mejor amiga, y gracias a usted, ya que leímos a medias y en voz alta un relato lésbico suyo y nos pusimos tan perras que nos acabamos comiendo los coños en un delicioso 69. Se preguntará a donde quiero llegar con esto, y se lo diré. Quiero sentir su lengua en mi boca, en mi cuello, en mis tetas, en mi ombligo, en mi coño, quiero que me folle el coño con ella. Quiero que con ella vaya haciendo sitio para que su polla entre despacito dentro de mí. Quiero sentir su leche dentro de mi coño. Quiero sentir un orgasmo vaginal que enloquezca mi mente. Quiero que use toda su experiencia para que cuando me la meta en el culo llegue a sentir un orgasmo anal. En resumen, lo he elegido para que me desvirgue ...
    ... el coño y el culo y morirme de gusto mientras lo hace.
    
    Soy gallega, como usted. Iría en mi auto a donde me indicase.
    
    P. D.- Por sus relatos sé que tiene más de sesenta años. Me muero por conocerlo en persona».
    
    Mi respuesta fue:
    
    «En... X, en el hotel... X, Sábado... X, a las 10 de la noche.
    
    P. D. -Toma precauciones. Follo a pelo».
    
    La lluvia se estrellaba contra la ventana cuando Bella llamó a la puerta de la habitación. Le abrí vestido con un traje gris y unos zapatos negros limpios como patenas. Ella vestía un abrigo color crema de piel sintética que cubría una falda y una chaqueta de color marrón, y una blusa blanca, marrones también eran sus zapatos. De su brazo derecho colgaba un bolso del mismo color que el abrigo. Sonriendo, me preguntó:
    
    -¿Quique?
    
    -El mismo que viste y calza.
    
    Entró en la habitación, se quitó el abrigo y puso abrigo y bolso sobre la cama. Fui hasta donde estaba la cubitera, abrí la botella de champán. Llené dos copas, fui hasta la cama, donde se había sentado, y ofreciéndole una, le dije:
    
    -Encantado de conocerte.
    
    Cogiendo la copa, me respondió:
    
    -Lo mismo digo. Lo imaginaba más bajo, con barriguita y algo calvo, pero veo que no es así.
    
    Me senté a su lado.
    
    -De tú que me haces más viejo de lo que ya soy.
    
    -Como quieras.
    
    Bella, era una muchacha sumamente hermosa. Su cabello era negro y corto. Sus gruesos labios estaban pintados de rojo carmín, y sus ojos negros de un azul clarito. De los lóbulos de sus orejas ...
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