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La Soledad de los LLanos (Capitulo 8)
Fecha: 20/01/2021, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Carlos Nagasaki, Fuente: CuentoRelatos
... inmediatamente comprendieron lo sucedido. -¡el campamento!- *** 15Cordados cuidaban la artillería pesada a las faldas del cerro. No podían subir el armamento a la expedición y se quedaron en el campamento. Uno de los hombres llamado Aristeo Gutiérrez caminaba fuera de la zona cuando escuchó el corte de cartuchos de varios rifles. -¡arriba las manos cabrón!- Aristeo obedeció sin reparos. El resto de los pistoleros estaban totalmente descuidados. Algunos tomaban café mientras otros desayunaban. Un par orinaba a las orillas de los vehículos. El ataque fue certero. Aristeo volvió desarmado y con un rifle apuntándole en la nuca. Observó que sus compañeros también estaban sometidos. Dos de ellos habían muerto de varios disparos. Gutiérrez no pudo contener su ira y los maldijo. -¡hijos de puta! …no saben con quien se están metiendo- -¡cállese el hocico!... ¿quién es el que tiene el arma apuntando?- reprimió el enemigo. Román Sandoval tomó el mando de la situación. Hincó a los 13 rehenes restantes mientras sus hombres robaban todo lo que encontraban. Uno de sus secuaces descubrió el arsenal de armas. -jefe, mire nomas lo que me encontré- El nuevo líder se encaminó a su compañero y levantó la lona protectora en uno de los vehículos. Observó atónito el cargamento y enseguida aplaudió jubiloso. -¡con estas máquinas nadie nos podrá detener, ni siquiera los federales¡- La alegría era evidente en la banda de Román Sandoval. Hubo gritos y disparos al ...
... aire. Desbordaban felicidad por el descomunal hallazgo. Tenían inventario por años. Era tiempo de seguir la escuela dejada por Leobardo Rodríguez. Román ordenó matar a los 13 pistoleros deLa Cordada. Los mercenarios estaban hincados, con las manos tomándose la nuca. Román llamó a uno de sus secuaces y le ordenó ejecutar a los enemigos. Se tomó un revolver de la cintura y se lo entregó para que empezara la masacre. Uno de los prisioneros habló de forma retadora. Preguntó si no tenía el valor para hacerlo por sí mismo. Sandoval se dio la vuelta. Retomó el arma que había entregado y le disparó sin piedad. <<¿Qué decías?>> preguntó sarcásticamente el nuevo líder criminal. *** Esta acción sacó de quicio a los rehenes. Los reclamos de piedad se acentuaron. Excepto por un prisionero que reía ante la terrible situación. Román se extrañó de esta conducta y caminó hasta él. -¿de qué te ríes?- preguntó con arma en mano. El mercenario carcajeaba psicóticamente. Su mirada estaba clavada en el vacío. -¡contesta cabrón¡- reclamó Sandoval. El pistolero reaccionó. Hizo contacto visual con Román y respondió espeluznantemente. -¡te vas a morir!-sonrió de manera diabólica. Dos segundos después, la cabeza de Román Sandoval voló en pedazos. Una lluvia de balazos aniquiló el campamento. El rugir de losmausser provenía de entre los arbustos. Disparos de todos calibres atravesaban los cuerpos de la banda criminal. El polvo emergía del suelo por las balas fallidas. Pedazos de ...