1. La Soledad de los LLanos (Capitulo 8)


    Fecha: 20/01/2021, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Carlos Nagasaki, Fuente: CuentoRelatos

    ... era el“General” Tadeo Jiménez.
    
    -fumando mariguana nunca vas a dormir... te necesitamos entero-
    
    ElGato simplemente asintió con la cabeza.
    
    -mañana vamos con todo el escuadrón a buscar al Huerco- se extendió el General.
    
    -me traes una pata- contestó Garza con sarcasmo. Según el estaría hecho pedazos.
    
    -¿crees que ya lo hayan matado?- cuestionó empáticamente Jiménez.
    
    -la única opción para que esté vivo es que apenas venga en camino- contestó Garza.
    
    -¿y será tan estúpido como para venir a buscarlo hasta el Picacho?- especula Jiménez.
    
    -fue tan estúpido como para venir a Jalisco, ¿Qué no?-
    
    Conversaron por 40 minutos hasta que el LíderCordado lo dejó dormir un par de horas. El día de mañana sería especial. Se percibía una atmosfera de maldad y muerte. Tadeo se despidió con su típica frase revolucionaria
    
    -¡tumbando y errando, Gato![2]-Rafael volvió a asentir con la cabeza.
    
    <<maldito huerco imbécil, ¿cómo te viniste a meter con estos animales?>>
    
    ***
    
    En la madrugada del 23 de enero, 55 pistoleros se levantaron a la voz de mando. Rápidamente recogieron parte del campamento y se alistaron para escalar el cerro. El General Jiménez organizó la estrategia. Don José Domínguez se ofreció como guía hasta la guarida del temible asesino. Los hombres prepararon equipo y armamento. El Jefe Rural conocía el terreno como la palma de su mano. Les explicó la manera de llegar sin ser detectados.
    
    A las 6:00 a.m. 40 hombres armados hasta los dientes subieronEl ...
    ... Picacho con la consigna de capturar al joven norteño y de acabar con la banda criminal. Los mercenarios escalaron silenciosamente. Al llegar a la entrada de la cabaña se esparcieron alrededor para cubrir las salidas. Subieron 20 de los 40 hombres. El resto formó un perímetro amplio que serviría como refuerzo. Los pasos lentos sobre los matorrales producían un sonido parecido a la llovizna. Afortunadamente el agua había dado tregua. Sigilosos se acercaron al Jacal de adobe. Rafael y Tadeo se aproximaron a la puerta.El Gato le cubría la espalda a Jiménez como en los viejos tiempos. El LíderCordado se colocó exactamente a la derecha de la puerta principal. Notó que estaba abierta. La cabaña parecía deshabitada. En ese momentoEl Gatose percató de un bulto recostado en el suelo.
    
    -Tadeo…. ¡mira!- le indicó la dirección.
    
    -no hay nadie en la casa- aseguró Jiménez.
    
    Los pistoleros caminaron con confianza y se llevaron la sorpresa del día.
    
    -¡Puta madre!- exclamó Garza mientras giraba su cabeza del asco producido.
    
    -no me acordaba lo maricón que te pones a veces… ¿mira nomas?, el Huerco tiene muchos huevos-expresó Tadeo ante lo observado.
    
    -¿no habrá sido uno de su grupo?, acuérdate que son unos animales-comentóEl Gato mientras escupía.
    
    -¡en serio Gato!... ¿por qué te pones así? ¿cómo no te dio asco cuando le sacaste el ojo en Matamoros?-
    
    ***
    
    Los pistoleros discutían diferentes teorías cuando escucharon dos disparos en el horizonte. Se observaron con sorpresa e ...
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