1. Carolina, una de esas chicas que nunca olvidas


    Fecha: 24/01/2021, Categorías: Incesto Autor: Error 4x04, Fuente: CuentoRelatos

    ... era tenue así que no veía qué hacía, de pronto llega a mí con un objeto que yo tengo de adorno sobre aquel mueble, es una maqueta de plástico a escala de un transbordador espacial, el "Challenger", para ser exacto, mide casi 40 centímetros de alto, le pregunté qué se traía entre manos y me dijo: "Disculpa, cuando entré a tu cuarto y vi ese juguete me llamó mucho la atención la forma fálica del cohete que lleva al medio" -Es el propulsor central- dije yo extrañado.
    
    -"Pues lo quiero invitar a nuestra fiesta, ¿puedo?"-dijo con travesura.
    
    Y sin mirarme comenzó a despegar el cohete del resto de la nave, y se quedó con el que tenía la forma de consolador, que medía sus buenos 30 centímetros, se subió a la cama y me tendió de espaldas, ella se montó sobre mí y comenzó a mamar mi verga por primera vez, me calenté lo indecible al ver su boquita dilatarse con el tamaño de mi arma mientras yo acariciaba su larguísima cabellera que llegaba hasta el borde mismo de la cama, ¿Quién puede resistir algo así? Yo ya estaba a punto otra vez, y cuando verificó que mi excitación estaba al máximo hizo algo que no veré nunca más en mi vida, se montó delicadamente sobre mi verga y se la introdujo con un largo suspiro y comenzó a girar sus caderas en círculos, y con una mirada viciosa tomó el dichoso cohetito y... se lo introdujo en su propio ano!! Cuando lo tenía casi todo adentro me agarró del cabello y me dijo con un hilo de voz..."Húndemelo con tus manos, papito...no me tengas ...
    ... consideraciones, empuja fuerte.!!!"
    
    Y así lo hice, mientras ella se aferraba a mi cuello firmemente y llevaba los movimientos con las caderas, yo le hundía mi verga en el centro de su coñito y con una mano libre le encajaba el monstruoso aparato en el pequeño agujero de su culo, hasta que desapareció de mi mano, se lo había tragado entero, yo bramaba como un poseso y ella no era menos, de su garganta brotaban aullidos roncos y vulgares, como una bestia de otro mundo, sus movimientos se volvieron violentísimos y cuando sus gritos se deberían oír en toda la casa, sentí que caían lágrimas en mi pecho, era ella que lloraba de no sé qué, pero no paraba de gritar y retorcerse, no sabría decir quién estaba jodiendo a quién, pero la estaba pasando salvaje.
    
    Finalmente lanzó un último grito largo y débil, yo sentí mucho líquido mojándome los pelos, talvez se orinó, no lo sé ni me importa, luego se fue calmando hasta que sólo oía algo como un llanto suave, era de alivio, se sacó el instrumento de su ano y se lo paseó por la nariz, le pasó la lengua y lo dejó de lado, junto a la cama, siguió con sus movimientos hasta que advirtió que se acercaba por fin mi orgasmo, ya que mi miembro se hinchó dentro de su pequeña matriz y comenzó a escupir el viscoso tributo a su belleza femenina, al sentir la caliente inyección seminal le sobrevino un tercer y brutal orgasmo, mientras yo sentía mis disparos rebotar dentro de su infantil útero, ella me obsequió con un abundante chorro de sus propios fluidos ...