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EL COMIENZO
Fecha: 24/01/2021, Categorías: Incesto Autor: Nando69x, Fuente: SexoSinTabues
... aclaro que Irina (mi ex esposa) nunca se enteró de mi condición sexual. Mi hijo nació tres meses antes de divorciarnos, pero para ese momento ya nosotros no vivíamos juntos. Irina se había quedado en el apartamento que yo había comparado cuando nos casamos y yo me tuve que mudar a una nueva casa. Al bebe le pusimos el nombre de Santiago (en honor a mi padre) y cariñosamente todos les decimos “Santy”. Al nacer, mi hijo fue un bebé hermoso, sano, grande, su peso fue de más de cuatro kilos al nacer, era robusto y con unas hermosas mejillas sonrosadas que provocaba morderlas y besarlas a cada momento. Santy desde que nació mostró que sus rasgos físicos serían iguales a los míos, la única diferencia era sus ojitos, que los tenía azules como los de su madre; sin embargo todo el que lo veía su comentario era el mismo: “Felipe, ese niño es igualito a ti… es tu clon… es tu copia” y eso me hacía sentir orgulloso, sentía que el pecho se me hinchaba de orgullo y satisfacción al saber que no se equivocaban porque cada día que pasaba, mi Santy iba adquiriendo más todo mis gestos y atributos. Amé a mi hijo desde el primer momento que lo vi, desde ese primer instante que la enfermera me lo puso en mis brazos supe que mi corazón le pertenecía, que él sería lo más importante de mi vida y que por él sería capaz de hacer cualquier cosa. Como no vivíamos juntos, el tiempo que compartía con él era el que Irina me permitía. Les explico en un breve resumen que al momento de divorciarnos, Irina me ...
... odiaba a muerte porque ella seguía enamorada de mí, por eso los primeros meses de vida de mi hijo, fue muy doloroso y triste para mí ya que ella no me permitía compartir con mi hijo el tiempo que yo deseaba, sino el tiempo que ella quería. Al principio, Irina solo me consentía visitarlo por horas y tenía que ser vigilado por un familiar de ella, hasta que las cosas se fueron aligerando entre ambos y ella entendió que entre los dos ya nada volvería a suceder como pareja. Su rencor fue desapareciendo y entonces comprobó que yo estaba capacitado para cuidar y tener a nuestro hijo por más tiempo, así que decidió compartirlo. Primero fueron un par de días, luego un fin de semana hasta que me gané la confianza total al demostrarle que podía cuidar de nuestro pequeño tanto como ella lo hacía. Ya para ese momento, a ella se le había pasado por completo su amor por mí, comprendiendo que lo único que nos unía era el amor de nuestro hijo y fue así como accedió a compartirlo por una semana completa. Una semana estaba con ella y otra semana conmigo, luego cuando Santy tenía cinco añitos, ella se casó de nuevo, vinieron otros hijos y eso hizo que aquel apego que ella tenía con nuestro hijo mermara un poco, haciendo que de esa manera el niño pasara mucho más tiempo a mi lado. A veces pasábamos más de quince días juntos y sus vacaciones escolares siempre las disfrutaba conmigo. Eso hizo que la relación con mi hijo se afianzara más. Cuando nos encontrábamos juntos era genial. Todo lo compartía ...