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Esta minifalda y estas botas las visto sólo para ti
Fecha: 25/01/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Bian1996, Fuente: CuentoRelatos
... mis rodillas y mis muslos... Yo suspiraba de placer. Me recostó en la cama y me empezó a acariciar mi cabello y a besarme el cuello. No podía ni quería detenerlo. "Sigue así, sigue así", decía mi mente. No podía dejar de sonreír y hasta me sacaba una risita ocasionalmente. - ¿Te podrías desmayar de nuevo? - me preguntó. Me agarró y empezó a besarme de nuevo. Lentamente. Realmente me iba a desmayar de nuevo del placer, pero no tenía ganas de evitarlo. Me levantó, me puso de pie y entonces me dio un beso tan fuerte y me abrazó de la misma manera. Me soltó y me dejó caer sobre la cama. Me desmayé de nuevo. Y ahora, con una sonrisa en el rostro. Pero desperté minutos después. Mis piernas lo hipnotizaban al igual que mis botas. Quizás cuanto tiempo había deseado verme vestida así. También la minifalda le daba placer. Tanto que a la mañana siguiente al despedirnos me dio una buena palmada otra vez. Me dolió un poquito, pero me reí también. Tan solo días después me invitó a su casa. Era obvio que termine de vestirme de manera similar. Me puse esta vez blusa y diadema de color verde, minifalda celeste y unas botas matronas. Me miraba ante el espejo. Ante los demás, visto como siempre. Pero ante él, desde ahora, así. Pensaba que si Samantha me hubiese visto así, no hubiese aprobado mi vestimenta. La pobrecita era muy tímida. Mientras iba a su casa, pensaba en que si me besaba de nuevo, me iba a desmayar otra vez. Creo que Eladio sin querer me estaba ...
... contagiando de un fetiche por los desmayos. "Bianca si quieres ese placer desmáyate cuanto sea necesario", me decía esa voz en mi mente. Al llegar a su casa sólo estaba él. Entiendo por qué me invitó entonces. Me miró con los ojos brillantes al verme vestida así. Me tomó de la mano, me llevó a su habitación y al instante me hizo sentarme en la cama. "¿Apenas llego y empieza?", pensé. Empezó nuevamente a pasar sus manos por mis piernas y mis botas y lamerme las rodillas. Yo sonreía, no podía hacer otra cosa. Me hizo recostarme en la cama y me dio vuelta. Le gustaba mucho mirarme las piernas por detrás. Siguió con sus caricias. Yo cerré mis ojos para disfrutar de aquel placer y suspiraba de vez en cuando. Me acarició el trasero por encima de la minifalda y me hizo abrir los ojos. Me empezó a dar pequeñas palmaditas pero de repente me dio una muy fuerte que me dolió. Y luego otra. Y otra. Le hice saber que me dolía y entonces me dio vuelta y me miró a la cara fijamente. - ¿Qué pasa? - le pregunté. - Vestida así... Déjame tomarte una foto... -dijo sacando su celular. Me pidió que me cruzara de piernas, pusiese una mano sobre mi rodilla y otra sobre mi bota, y que sonriera. Lo hice. Tenía ganas de provocarlo. Empezó una sesión de fotos conmigo. Me pidió que me acostara en la cama, que me sentara, que jugase con mi cabello... También me dijo que diera una vuelta sobre mí, para ver cómo se me movía la minifalda... Sin duda gozaba el verme haciendo esas poses ...