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Historias de Oficina -12-
Fecha: 26/01/2021, Categorías: Incesto Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... mientras mis ojos se cerraban con fuerza. <18:50> llame a toda la gente que tenía a disposición, removería cielo y tierra, pero finalmente encontraría a mariza no importaba nada más. —¡Ya fue suficiente, ya no voy a esperar más, voy a hacer lo que debí hacer hace días llamare a las autoridades! – Grito con energía Eva. —No seas una niña estúpida, aunque llamaras a las autoridades que les vasa decir no tienes nada para ayudar en la investigación. – respondió Hannah —¿A quién le dices niña estúpida? – respondió Eva empujándola. Mis guardias estaban a punto de moverse para separarlas, pero los contuve con una simple señal, si querían arreglar sus diferencias así no era mi problema. Mi teléfono comenzó a sonar, pero a causa del ruido de la pelea nadie lo escucho. —Hola… —Hola muchacho ¿comenzabas a extrañarme? —Flix… me preguntaba cuando aparecerías – exclame sorprendido —Estoy en un lugar seguro junto con alguno de mis hombres… y Mariza, te voy a enviar las coordenadas, pero tienes que venir solo ¿Ok muchacho? Tomé nota de lo que me dijo dejando plantados a mis confundidos invitados, mientras salía corriendo, atravesé la ciudad hacia uno de los barrios más alejados y peligrosos de la ciudad, ñas coordenadas correspondían a una torre de edificios con un gran jardín frontal, caminé bajo la atenta mirada de diversos grupos de personas quienes notaron mi presencia apenas descendí de mi vehículo, todos y cada uno de ellos estaban armados tanto hombres ...
... como mujeres, adultos o niños, en ese momento yo era el blanco me acerque a la puerta principal y fui inmediatamente rodeado por un grupo de enorme hombres quienes con total impunidad, sacaron sus armas apuntándome con ellas. —¿Te equivocaste de barrio ricachón? —Busco a Flix, fue el quien me mando a llamar – respondí mirándolo a los ojos, intentando no titubear. —Confirmen lo que dice – ordeno a uno de sus secuaces quien se alejó de nosotros usando un handie – regístrenlo. Dos más de sus hombres se acercaron a mi palpando mi cuerpo en busca de algún arma el cual encontraron, me despojaron de ella y se entregaron a su líder que sonreía aun apuntándome, mi mirada permanecía fría y controlada, el hombre que se había alejado ahora regresaba para decir que mi versión era real, me escoltaron a través del edificio y por un momento me imagine teniendo que salir de ahí por la fuerza…el edificio entero era una verdadera trampa mortal, absolutamente todos ellos eran un enemigo potencial aunque no era lo que me importaba en ese momento. Subimos a uno de los ascensores y nos dirigimos al último piso el indicador marcaba el piso Veintiocho, salimos del ascensor hacia un pasillo donde el aire que se respiraba era inmundo, cargado de un fuerte hedor que no llegaba a identificar, cruzamos a varios fumadores de crack o alguna otra droga, la última habitación era la única que permanecía con la puerta cerrada, me escoltaron hasta ella y esperaron afuera al ingresar lo primero que vi ...