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Historias de Oficina -12-
Fecha: 26/01/2021, Categorías: Incesto Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... elegancia. —Muchas gracias Lucio, como siempre tus palabras denotan que es un irremediable Don Juan. – responde sonriente. —¿Has vendo a defender al hijo prodigo? – suelto de repente Mis ojos se fijan en ella, mi rostro descansa sobre mis manos entrelazadas, en un gesto tan típico de mi padre que obviamente ella reconoce al instante. —¿Nos podrías dejar solos Lucio? – pregunta educadamente. Sin discutir él se retira de mi despacho, mi madre se gira hacia mi, da unos cuantos pasos hasta tocar la elegante silla que se encuentra frente a mi escritorio, la recorre con sus dedos antes de sentarse como si estuviera recordando algo de su pasado. —Estoy muy cansada Víctor, no quiero entrar en una nueva guerra en tu contra, tampoco estoy frente a ti para defender a tu hermano o elegir un bando, quiero a mis dos hijos juntos nuevamente antes de morir. —Alex casi causa el quiebre de la compañía que fundo papá ¿crees Lucrecia que debo perdonarlo? —Mi amor… – dijo tomando una de mis manos y apretándola con fuerza – tu hermano siempre fue tonto e impulsivo, está desesperado por un poco de protagonismo, tanto tu padre como yo siempre lo protegimos, muy distinto a ti que fuiste más independiente, superabas tus metas, pero más allá de eso, superaste las metas de tu padre – se mantuvo callada unos minutos mirándome a los ojos, estudiándome…hasta que lo vio – No es Alex lo que te preocupa ¿Verdad, amor? Mis ojos se fijaron en la nada, en un punto irrelevante del ...
... despacho ¿Algo más? “Claro que no es por eso, no aguanto más sin Mariza” permanecí en silencio sin saber que decir, mi madre se levantó de su silla, recorrió con sus dedos mi escritorio mientras lo rodeaba antes de llegar a mí, elevo su mano y la mantuvo en el aire como pidiéndome permiso, asentí lentamente observando sus movimientos, sus brazos me rodearon en un tierno abrazo y su cabeza descansaba en la mía al momento que comenzó a tararear una vieja, pero conocida melodía. —Reconozco la melodía…. *** —¡¡Mama!! Me desperté sobresaltado, mi cuerpo estaba completamente sudado, el grito que había soltado todavía resonaba en mi mente, estaba llorando, sentí que sus brazos me protegían, estaba siendo, cuidado, sus caricias me mimaban y me alentaban a seguir durmiendo. —Todo está bien mi dulce bebe, sigue durmiendo. Este niño lindo Se quiere dormir, Cierra los ojitos Y los vuelve a abrir… Mi cuerpo se relaja entre sus brazos, mi pesadilla queda olvidada en un océano de mimos y caricias *** —No es la primera vez que me la cantas. —Te hacia dormir con ella, basta de guerras familiares, basta de peleas…basta por favor – dice con la voz quebrada Me solté de su agarre y esta vez después de tantos años la abrazo, sus lágrimas mojan mi brazo mientas lo abraza, su respiración se calma y casi puedo estar seguro que sonríe. Contarle lo que había pasado a Mariza me había relajado mucho, pasaba mis días con ella, tratando de recuperar el tiempo perdido ...