-
Mi Psicóloga perversa
Fecha: 03/02/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: cuand0, Fuente: CuentoRelatos
No sé si alguno de los lectores hizo terapia alguna vez, resulta que se crea una particular relación con el psicólogo/ga, uno de alguna manera es blanco fácil para cualquier cosa, algo que ver con que uno está sensible, ha abierto el alma en contar la vida y esas cosas, el terapeuta ya nos conoce muy bien, y crea alguna dependencia, patologías colaterales diría. Hice terapia en otras oportunidades, esta vez necesitaba resolver algunas cosas personales, que tienen que ver con mi matrimonio, mezclado con cosas del trabajo. El médico dijo estrés, lo que te dicen cuando no saben que decirte. Yo tengo treinta y ocho, cerca de la crisis de los cuarenta, quizás se adelantó un poco. Lo cierto es que había empezado terapia con una psicóloga hacía ya 5 o seis sesiones, ella era cincuentona, muy bonita pero ya se le notaba un digno pasar de los años, lindas arruguitas, cuerpo muy bien, nunca se ponía ropa ajustada ni sugestiva, ojos claros y mirada firme, pelo largo con rulos. Casi siempre llegaba quince minutos tarde a la sesión, con el pelo húmedo de recién bañada y arreglada, lo que impregnaba de perfume la sala y te desconcentra de todo intento por encontrarse con uno mismo, nos saludábamos siempre con un beso, y no lo puedo evitar, siempre en ese momento, estando lo más cerca que puedo de su mejilla, respiro hondo tratando de llevarme todo su perfume, hasta ese momento no sabía que tan fetichista era yo, casi ni sabía que era el fetichismo, pero luego lo supe, para eso estaba ...
... ahí, para conocerme… así funciona la terapia. Ese día llegó tarde como de costumbre, yo ya estaba un poco cansado de todo esto, no sabía si me estaba haciendo bien, estaba dispuesto a ser 100% sincero y cortar de una vez por todas con esta farsa. Nos saludamos, me hizo sentar en el sillón, hablamos las cosas de siempre, el calor, la economía, etc. Yo tenía poca paciencia y comenzamos. —Contame cómo estás hoy —Bien… bah, no tanto… cansado… si, no puedo sostener esto (cara de preocupación) —Está bien, dijimos que iba a ser lento, pero hoy veo que vamos a barajar y dar de nuevo, contame, que pasa ¿hoy que es diferente a otros días? —Mirá, ya no sé qué está bien y que está mal, …. Ya sabés que pienso todo el tiempo en mujeres, que me quiero coger toda mujer que se me cruza, que les miro el culo antes que a los ojos. —Cierto, dijimos que es normal, los hombres son así, no hay nada de malo en eso —Bueno, pasa que ahora mismo no la estoy viendo como a mi psicóloga… (Creo que la tomó por sorpresa, quedó algo perpleja, pero como si hubiera tomado aire, reflexionó lo suficiente para seguir) —…Decime, ¿siempre fue así o particularmente hoy? —No lo sé, creo que, desde el primer día, ya no puedo seguir mintiéndole, no me serviría a mí ni a usted. —Al contrario, lo que estás diciendo es sincero, lo mejor que podés hacer por vos, te va a hacer bien. Ahora, me dijiste que no me ves como psicóloga… ¿cómo me ves? —Me da mucha vergüenza no sé… —De eso se ...