-
Balbi y Cris. Los dos amores de mi vida.
Fecha: 14/02/2021, Categorías: Incesto Autor: apatino, Fuente: SexoSinTabues
... unos 10. Quería ir a la finca ya y verla enseguida. Al parecer se vino en un par de semanas desde Barcelona y se había instalado con sus padres que en unos días se iban a volver a su casa del pueblo, dejando la casita para Balbi y su hija. Por fin llegó la ocasión y fui un fin de semana a la finca con mis padres. Al llegar nos recibió ella. Estaba como siempre, pero mucho más guapa y más mujer. Enseguida saludo a mis padres y a mí me dio un beso y decía "Pero Carlitos, como te has puesto, si eres ya un hombre hecho y derecho. perdón, señorito Carlos" lo dijo mirando a mis padres como arrepintiéndose de esas confianzas que no eran normales en el personal de servicio. Yo dije "Balbi, tonta, a mi sigue llamándome Carlitos, yo siempre seré tu Carlitos". Me puse un poco colorado porque sonó a enamorado un poco cursi. Ella enseguida dijo que estaba todo preparado y que en seguida subirían las maletas. Dándose la vuela grito "Crís, ven a ayudar". Y apareció una niña rubita preciosa, su hija, con cara de espabilada que saludó a mis padres presentándose y a mí me dio un beso en la mejilla "¿Tu eres Carlitos?" Me preguntó "Shhh, señorito Carlos" le reprendió su madre. Yo dije "Déjala mujer, que me llame así" Y Cris se rio y casi percibí que me guiñaba un ojo. Fue un fin de semana maravilloso. Por fin estábamos juntos otra vez. Yo no perdí ocasión de estar con ella. Me contó cómo había sido su vida allí, muy dura, pero que había sobrevivido por Cris. Su marido había sido un buen hombre ...
... aunque un poco dado al alcohol, lo que le costó la vida, como muchos accidentes. Mientras hablábamos cada vez estaba más contento de que hubiera vuelto y me gustaba más. recordábamos viejos tiempos y nos reíamos, pero ahora era distinto. Éramos ya un hombre y una mujer y estaba claro que yo quería disfrutar de su cuerpo y, seguramente, ella del mio, pues no hacía nada más que decirme que estaba muy guapo y cachas, que la chicas se debían volver locas por mí. También andaba siempre jugando por ahí, Cris. A mi entonces no es que me gustaran especialmente las niñas, pero esta era imposible que no gustara. Una niña en un cuerpo casi de mujer, con una sonrisa pícara que te producía un hormigueo interior. Pasó el fin de semana y yo estaba loco por volver. Nos habíamos despedido y ella me dijo "Ven, pronto". Me gustó mucho y me dio esperanzas. Al poco tiempo, surgió la ocasión. Mis padres tenían que marcharse a una boda a Argentina y yo me quedaría solo durante quince días. Llamé a Balbi y le dije que preparara la casa porque el viernes, en cuanto saliera del trabajo, me iba para allá. Se alegró y me dijo que lo dejaría todo preparado pero que ella no estaría, que tenía que estar la noche del viernes en el pueblo porque venían unos familiares, pero que el sábado temprano estaría para preparar el desayuno. Yo me decepcioné un poco pero pensé que de todas formas tenía el fin de semana casi entero y me animé Llego el viernes y efectivamente fui a la finca. No estaba Balbi ni Cris. Me ...