1. Balbi y Cris. Los dos amores de mi vida.


    Fecha: 14/02/2021, Categorías: Incesto Autor: apatino, Fuente: SexoSinTabues

    ... puse cómodo y cogí un libro antes de irme a la cama, pero no me concentraba porque una idea me rondaba la cabeza. Sabía que la casita estaba sola y que allí estaban sus cosas, su ropa. He de decir que yo ya entonces era muy fetichista y no perdía ocasión de pillar una buenas bragas. No pude resistir, aunque me parecía mal invadir su intimidad, y entré en la casita. Olía a hogar a pesar de que llevaban poco tiempo, Eché un vistazo y mire los armarios, cosas sin importancia especial, una foto del marido (bastante feo, para mi gusto), y sus zapatos. También era fetichista de pies femeninos y me gustaba oler a una mujer en general, sin tanto perfume. Olía todo de maravilla. Busqué el cesto de la ropa y "voilá", algunas bragas junto a otra ropa. Cogí dos y me di cuenta de que una era de Balbi claramente y la otra de Cris, sin duda. Aspiré profundamente las dos y no supe decir cual me gustaba más, lo que si es que me puse a cien y tenía que pajearme con aquellas bragas. Me tumbe en la cama de Balbi y me hice una de las mejores pajas de mi vida disfrutando del olor de madre e hija. Después de quedarme medio dormido, todavía con las bragas en la mano y la tripa y el pecho llenos de leche, me desperté sobresaltado. Procuré dejar todo como estaba, salí y me fui a la cama. A la mañana siguiente, debía ya ser tarde, me desperté con el recuerdo de esos aromas que tanto me excitaron. Solo el recuerdo hizo que me empalmara. Estaba deseando ver a Balbi así que bajé a la casita y me dirigí ...
    ... hacia la puerta de la cocina, con la idea de pedirle el desayuno. Cuando llegue, vi por la puerta que era de cristal, algo que me dejó de piedra a la vez que un fuego subió de mi estómago a la cabeza en un segundo. A ver si lo describo bien. Balbi estaba sentada en una silla junto a la mesa un poco recostada. Tenía sentada a Cris encima, medio tumbada sobre su madre con la su espalda sobre el pecho de Balbi. La mano derecha de Balbi se metía por debajo de la falda de Cris y me movía en movimientos circulares, estando claro que estaba en el coñito de la niña. Ésta, Cris, reclinaba la cabeza sobre su madre y tenía los ojos cerrados con una expresión de gran placer. Yo estaba junto a la puerta y no me atrevía a moverme. Pasaron unos segundos y Balbi me vio y sacó la mano de debajo de la falda y empujó a la niña hacia adelante, pero sorprendentemente sin prisas, con toda naturalidad, como si aquello fuera normal. Balbi me hizo un gesto de que pasara, se quitó a la niña de encima y se levanto. Yo entré. Vi como Balbi se olía durante un par de segundo la mano y se la limpiaba con paño, por lo que deduje que la tenía mojada de los flujos de la niña. Cris se había sentado en otra silla y tenía cara como enfadada, pues estaba claro que le habían cortado en lo mejor. Su madre le dijo "Vete a jugar con la bici", ella refunfuñó y se fue. Balbi fue a la pila a recoger los platos y a fregarlos mientras me decía que me iba a prepara el desayuno. Llevaba un faldita corta y yo a esas horas ya ...