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La mamá de Emilio
Fecha: 16/02/2021, Categorías: Incesto Autor: Milfantasy, Fuente: CuentoRelatos
... bolas con cariño, mientras se frotaba sus pechos con su mano sin dejar de examinar mi pene con su vista. Deslizo su mano hasta tocar mi verga empezando a masturbarme suave, bajando y subiendo su mano derecha lentamente, mientras que con la izquierda siguió frotándose y pellizcándose los pezones. Cerré mis ojos dejándome llevar por el tacto suave de su mano, ella era una experta dando pajas. Tenía un toco muy delicado pero fuerte, me apretaba todo el falo de mi verga sin llegar a lastimarme jugando con mi pene, lentamente fue acercando sus labios y le dio un beso en la punta dejando un hilito de líquido que se estiro entre sus labios y mi cabeza de mi pene. Paso su lengua por sus labios saboreando el líquido que emitía mi verga, abrió su boca y se introdujo en su boca, con su lengua empezó a recorrer el contorno de mi verga, después de un rato ella se lo saco de la boca dirigiéndolo hacia arriba con su mano para después lamerme las bolas, subiendo y bajando por todo mi miembro, lo lamia con desesperación. Repitió esta acción varias veces, lo estaba disfrutando mucho y la expresión de ella parecía una loca quería comerse toda mi verga por completo, empecé a eyacular soltando pequeños chorros de leche que mancharon su cabello, sus mejillas, su nariz y sus labios, de nuevo Ingrid se la mete ...
... en la boca alcanzado a recibir un último chorro en su boca y termino limpiando todo con su lengua saboreándolo como si de un manjar se tratara. Todavía lo tenía parado, así que la voltea dejándola de perrito en el sillón de la sala, ella se acomodó dejando sus nalgas paradas delante de mí. -Dame toda tu lechecita, quiero secar tus bolas –dijo meneando sus nalgas. Le levante el vestido dejando ver unas braguitas negras todas mojadas. Se las quite y las lleve a mi cara oliéndolas, la imagen de Ingrid empinada y sus carnosas nalgas que no resistí en nalgar un par de veces me pusieron muy duro, la sujete de sus caderas y justo cuando voy a dar mi primera embestida somos interrumpidos por el ruido de un auto que se está estacionando. -¡Mi marido! –grito asustada. Rápidamente Ingrid se levantó y se dirigió al baño para limpiarse la cara del semen, yo a duras penas pude volver a guardar mi verga en mi pantalón y, me quedé en el sillón como si nada estuviera pasando. Entran Emilio y su padre a los cuales saludo sentado para disimilar mi erección, en eso sale Íngrid del baño con la cara limpia y arreglada saludando de beso a su marido e hijo sonriendo, con una mirada de cómplice me señala que esconda sus bragas que dejo en el sillón, las cuales guarde en la bolsa de mi pantalón. Continuará…