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El hijo del concejal: La noche amenaza
Fecha: 21/02/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dont343, Fuente: CuentoRelatos
... nadie le cambie el turno, ¡imagínate! Ya sabes que es, segurata ¿no?. - ¡No!, no lo sabía… ... pero, si necesitas que te haga la noche, no hay problema, Susi. Solo tenemos que decirselo a Nati... y que cambie los turnos. - Es que no tengo con quién dejar a los niños, Jose... ¡de verdad! - Que yo te lo hago, Susi... ¡tranquila! - ¡Bueno!, pues voy a decírselo a Nati ¿vale? - ¡Venga! En eso, que oigo la voz de Tobías - ¡Joder!, tío. ¡Vaya voces!… ... es que no sabéis hablar mas bajito. Estaba durmiendo, ¡coño! Miré y me sonreí. Tobías, por fin, se había despertado. - ¡Pues, mira! Me alegro. Porque he estado un buen rato intentando despertarte, ¿sabes?... … que ya son las 14:00… ... y hay que comer. Cuando abri la bandeja; y Tobías empezó a comerse el puré - ¡Puaff!, esto no lleva sal, tío… ¡que asco! Miré en el parte; y no había nada que hiciera referencia a que tuviera que seguir un determinado tipo de alimentación. - ¡La verdad!, es que en el parte, no dice que tengas que seguir ningun tipo de dieta, Tobías; así que si quieres, te traigo algo de la cafetería ¿vale? - ¡Genial, tío!… ¡te quiero! Bajé a la cafetería y le pillé un plato de spaguettis, medio pollo asado, una ensalada; con todo lo necesario para su aderezo… y, por supuesto, un chusco de pan. Se puso, moráo… y después de terminar de comer, me miró con esa preciosa cara, llena de felicidad; y más guapo, si cabe, que antes. - ¡Muy rico!, todo... tío. ...
... Eres un lujazo de tío. Y me lanzó un besito. ¡Que chulo, es!... el cabrón. Pero, ¡fffff!… ... ¡que rico! Se dio la vuelta; y no tardó mucho en quedarse dormido, otra vez. Recogí un poco, la habitación; y dejé la bandeja de comida encima de la mesita. Miré el reloj; y ya eran las 14:52. Mi turno acababa a las 15:00. Tenía que llegar a casa, comer, y procurar dormir algo, porque debería volver a las 23:00. Le miré por ultima vez, antes de irme; y me puse cachondo viendo como ese culo se hacía notar bajo la sábana. Cuando salí de los vestuarios, para irme a casa, me dió por subir la escalera hasta la planta baja; cosa que casi nunca hacía. No me gusta subir escaleras. Y, mira por donde, mi estudiante en prácticas favorito, subía conmigo; y me preguntó por Tobías. - El chavalito ese, el que encontraron ayer, en urgencias… ¿que tal está? - ¿Le conoces? - ¡No!, pero le he visto esta mañana, cuando lo llevaban a Trauma. - ¿Y? - ¡Nada!, tío. No te mosquees, ¡eh! - ¡No me mosqueo!, tío… pero, ¿como te llamas? - Adrian - ¡De verdad! que no me mosqueo, Adrian. Pero, es que… ... me llama la atención que te preocupe su salud, si no le conoces. - Es un tío precioso, ¿no crees?… Me quedé sin habla. Le miraba; y no daba credito... - Pero, tío… - Yo… ... es que soy gay; y me he quedado prendado de él. ¡Perdona, mi atrevimiento! Susi me ha dicho que David y tu le conocéis... ¿no es así? - ¡Pero, bueno!... ¿tu conoces a ...