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Se sacrificaron mi esposa e hija para evitar la bancarrota
Fecha: 28/02/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sanchez-m, Fuente: CuentoRelatos
... todo esto fuera poco, además de sus piernas delgadas destacaba su espectacular y deseable trasero. Involuntariamente, pensé en Raúl, el novio de Jimena y lo envidié, debe ser un afortunado por montarse encima de ella y clavarle su verga en esa delicia de culo. - “Mucho gusto, mi nombre es Claudia… Mucho gusto mi nombre es Jimena…”, dijeron ellas presentándose ante los Doctores sin sentarse a la mesa. Ambas me dieron un beso, Claudia en la boca y Jimena en la mejilla mientras que el Doctor Martínez admiraba el precioso cuerpo de Jimena, el Doctor Jiménez no quitaba sus ojos de las tetas de Claudia. - “Cariño aquí están los documentos que me pediste”, me dijo ella pasándome un sobre que le había pedido. - “Bueno señores mucho gusto en conocerlos, espero que lleguen a un acuerdo”, dijo mi esposa Claudia despidiéndose de los Doctores. - “No se vayan por favor… siéntense un rato y tómense una copa… les invitamos”, dijo el Doctor Martínez poniéndose de pie. Ellas sonrieron y agradecieron por la invitación mientras que el Doctor Martínez de forma caballerosa les acercaba una silla. Mi esposa Claudia quedo sentada entre los dos Doctores mientras que Jimena quedo en frente de ellos a mi derecha. De forma sorpresiva el tema de conversación cambio. - “Y Claudia, ¿tú a que te dedicas?”, preguntó el Doctor Jiménez turnando su mirada entre el rostro de ella y sus pechos. Claudia les empezó a contar de su actividad con la empresa y de lo importante que era para ...
... ella, haciéndoles énfasis en que ella estaría dispuesta a todo por sacarla adelante. - “Así que harías cualquier cosa?” -respondía preguntando el Doctor Jiménez haciendo una sonrisa burlona que no me gustaba para nada. El almuerzo se convirtió en una charla amigable para los doctores mientras que ellos no dejaban de mirar descaradamente las tetas de mi hija y mi esposa. Al finalizar, se acercaron a ellas y cada uno les dio un beso en la mejilla. Me moleste por la forma que ambos miraron el trasero de Jimena mientras se alejaba hacia el baño. En sus miradas se notaba el deseo por clavar esa belleza de culo. - “Creo que llegaremos a un acuerdo que nos convendrá a ambas partes” -fueron las palabras de alivio que pronunció el Doctor Martínez saliendo del sitio. Dos días después, llegué a casa como a eso de las 11:00 PM y para sorpresa encontré a Claudia aún levantada. Ella me esperaba en la sala y tenía puesta su sexy pijama la cual se ponía en ocasiones especiales. Su pijama tenía un delicado top trasparente que colgada de dos tiras en sus hombros y escasamente ocultaba sus voluptuosos pechos. El top quedaba puesto sobre sus tetas de tal forma que era cuestión solamente de levantarlo y esos dos ricos melones quedaban a disposición de mi boca. - “Vaya, vaya, pero que mujer tan hermosa”, le dije yo halagándola. Ella me sonrió y sin moverse del sillón espero a que yo me acercara. Me senté al lado de ella y simplemente levanté su top, besándole sutilmente sus pezones ...