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Una sesión con Jaz en marzo, 1
Fecha: 11/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: pablodf1977, Fuente: CuentoRelatos
... detuve por completo mientras la miraba a los ojos y le solté una bofetada, ella se tomó la mejilla mientras me observaba, diciéndole “te lo advertí, puta, aprenderás por las buenas o por las malas, llevas una” mientras volvía a agarrarle sus senos y empezaba a moverla, jalándola de ellos mientras decía entre gemidos “está bien”. Volví a detenerme y la observé unos segundos esperando, pero al no obtener la respuesta que esperaba, le di otra bofetada mientras le decía “te puse muy claro cómo debes hablarme, puta, ya son dos”, sujetándole la mejilla y contestó “sí, entiendo, amo”. Luego, la tomé de sus caderas y empecé a penetrarla de nuevo, entonces ella me sujetó de mi cuello, lo que aproveché para agarrarla de las nalgas y levantarme; mientras la penetraba de pie, le ordené que volteara y mirara al espejo, diciéndole “mira, puta, esa eres tú, apuesto que tu esposo nunca te ha cogido así”, contestándome “no, amo, soy una puta”, sin dejar de mirarse al espejo. Después de estar un par de minutos en esa posición, la aventé a la cama, le abrí las piernas y empecé a penetrarla poniendo sus piernas en mis hombros mientras gemía con fuerza y comenzó a lamerme mi pecho; en ese momento, la penetraba con más fuerza hasta que me dijo “me coges fuerte”. En ese momento, sin decirle más, volví a abofetearla mirándola a los ojos y otra vez, ella se tomó la mejilla de nuevo, comentándome “perdón, amo” mientras se la sobaba y seguí penetrándola así hasta que me levanté, la tomé del ...
... cabello y jalándola, la puse frente a espejo, donde apoyó sus manos y le di un par de nalgadas, ordenándole “levanta más el culo, perra”, al tiempo que le agarraba sus nalgas. De inmediato, ella lo hizo y empecé a penetrarla, empujándola contra el espejo de forma que tenía las manos y la cara apoyadas en él mientras le daba algunas nalgadas hasta que volví a jalarla del cabello y levantándole la cara, la hacía mirarse, indicándole “mira la perra que eres, puta, eso es para lo que sirves nada más” mientras la miraba a los ojos a través del espejo. Ella no respondió y en ese momento, me senté en la cama, jalándola conmigo, luego le abrí bien las piernas y estando en esa posición, comencé a frotarle su clítoris mientras ella se veía sentada sobre mí, con mi verga en su vagina y mientras le frotaba su clítoris, sólo gemía. Después, me levanté, apoyándola en la cama y volví a penetrarla fuerte, agarrándola por los hombros hasta que me dijo “estoy a punto de terminar, amo” y le contesté “puedes terminar, perra” mientras sujetaba su cabello y me movía más fuerte. Pasados unos momentos, ella gritó “soy tu puta”, estaba viniéndose y cuando terminó, le di la vuelta y le solté otra bofetada, diciéndole “son cinco, perra, ya sabes que no debes olvidarlo, es hora que aprendas”. En ese momento, fui por el cinturón, dejándola empinada, apoyada en la cama y al regresar, le agarré las nalgas y mientras lo hacía le dije “ahora, perra, serán dos azotes por cada falta, perra estúpida, ¿cuántas ...