-
Intentando seducir al viejito de en frente
Fecha: 17/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Mi nombre es Martina, soy estudiante en una Universidad privada y tengo 19 años, provengo de una familia conservadora- religiosa de clase media alta; soy pequeñita, mido 1.60, delgada, piel blanca, un par de pecas(unas cuantas), ojos marrones, pelirroja. Desde que era muy niña, siempre se me instruyo sobre moral, modales y demás, entre todo ello, me mantuve al margen con los varones durante la escuela, hasta mi último año, donde perdí la virginidad; pero esta historia no trata de eso, después de haber estado con mi novio por un año y medio, terminamos y yo ingresé a la Universidad. Un día, al salir de una clase en turno de la tarde y al irme, noté como un taxi se estacionaba un poco tras de mí, esperaba que avanzara unos metros y luego me adelantaba, así hizo un par de veces más, me asusté y vi hacia el conductor de manera automática, cuando lo miré a la cara, se trataba de un hombre que calculé, tenía entre 60 y 65 años; bastante pasado de peso, con bigote y una media calva blancos, estaba muy sonrojado… y entonces bajé la mirada, tenía el pene afuera, estaba hinchado y venoso, con las manos húmedas se estaba masturbando mientras me miraba!! Me sentí rara (según yo, mal), hice un gesto de desagrado y me fui rápidamente de ahí, casi corriendo. Hasta el anochecer, traté de no pensar en eso, pero repetía esa imagen en mi cabeza y me daba mucho asco. No pude dormir esa noche, las imágenes se hicieron pensamientos y llegó un punto en el que me percaté que me excitaba ...
... pensar que alguien se masturbara por mí, que imaginaría? Era que lo vea mejor o incluso deseaba haberle sonreído al hombre, por si me invitaba a verlo, posteriormente me imaginé teniendo sexo con él, me excitaba recordar el pene de ese viejo, era grande, no se parecía en nada al del muchacho con el que solía salir, desde esa ocasión comencé a fantasear con encuentros sexuales express con hombres mayores, imaginaba sus manos grandes y ásperas pasándome por el cuerpo y tomándome, pero nada me prepararía para la realidad luego de eso, cuando decidí hacer realidad mi fantasía. Tenía en la mira al vecino del frente, era un hombre viudo de 80 años o más, hablaba muy poco pero sonreía bastante y desde que falleció su esposa, casi no salía de su casa, los demás vecinos lo visitaban para ayudarlo en algunas cosas y ver que esté bien, como mi hermana mayor iba, decidí acompañarla para hacer un “estudio de campo” haha, con el tiempo el Señor Carlos y yo, nos hicimos muy cercanos y grandes “amigos”, comencé a ir por mi cuenta, pero no sabía cómo avanzar (después de todo soy muy vergonzosa y no cuento con mucha experiencia, aunque ese momento me invadía el deseo), así que tomé el camino largo, comencé a ir sin sujetador, con blusas delgadas, algunas un poco transparentes, apoyaba mi pecho de esa manera sobre el cada que podía, me sentaba a su lado en el sillón y lo dejaba ver accidentalmente mis senos, a él le encantaba ver, se notaba porque lo hacía de reojo y se pasaba la lengua lo más ...