1. Intentando seducir al viejito de en frente


    Fecha: 17/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... disimuladamente que podía, por los labios… me excitaba tanto esa situación, era como si quisiera lamer mis pezones, me sentía deseada y me humedecía cuando estaba con él. Un día, sentados como siempre en su sala y él con su mirada en mi escote, le pregunté: M: ¿y usted le mira el pecho a todas?- el pobre hombre quedó mudo y nervioso, sin embargo lo suavicé con una sonrisa y le toqué la mano, a lo que me respondió: C: No niña, a veces se le pasa la mirada a uno sin querer, pero no es nada Lo dijo tan inocentemente y el asunto se quedó ahí, me sentí tan frustrada y en evidencia, estaba avergonzada, evité mirarlo a los ojos casi toda la tarde, hasta que casi fue hora de que regresara a mi casa, a pesar que me sentía rara por lo que le dije, de alguna manera eso me prendió más y no quería irme sin que pasara algo, aunque fuese un beso y luego a ver si algo pasaba. Tomando el té en la cocina lo vi mirando mi escote de reojo otra vez y sin decirle nada, me acaricié por encima de la ropa muy despacito, me miró rápidamente a los ojos, pero yo continué y pellizqué mis pezones, él se quedó muy quieto y no decía nada, seguí así por unos minutos, luego desprendí mis botones uno a uno, chupé mis dedos y me los pasé por la piel, abrí por completo mi blusa dejándolo ver todo y como siguió de esa manera le dije “¿quieres que pare?” a lo que respondió, -No- y siguió mirando, era la primera vez que me masturbaba frente a alguien, así que lo hice despacito y procuré disfrutarlo, me encantaba ...
    ... ver sus ojos tan abiertos, respiraba fuerte por la boca y se notaba que se le escurría un poco de saliva a momentos. Abrí mis piernas para que se subiera mi falda y estiré mi tanga, presionando fuerte la tela contra mi clítoris, y levantaba mi pelvis, Carlitos estaba gozando, luego me puse de rodillas sobre la silla para darle una mejor vista, me quité todo y comencé a pasar mis dedos por mi rajita, sentía como se me escurría la excitación por lar piernas, hasta que se levantó de su lugar y me metió un dedo, lo miré sobre mis hombros y se lo veía frenético, desesperado, como si no supiera por dónde empezar, así que solo metió dos dedos más y me dijo –levántate, vamos a ir al sillón- y me llevó así, insertada. Me puse de cuatro en el sillón y comenzó a meter y sacar sus dedos con rapidez, yo no podía ni gemir de lo extasiada que estaba ese momento, luego bajó su cara y abrió mis nalgas, comenzó a lamerme desde el ano a donde estaban sus dedos, me penetraba con la lengua y usaba mucha saliva, yo estaba a punto de reventar de placer, era la cosa más rica que me habían hecho y cuando me hizo terminar, grité como nunca. Me repuse, le bajé el pantalón y se sentó, comencé a chupar su miembro, era flacidito al principio, pero conforme le pasaba la lengua, sobre todo por los huevos, iba creciendo, chocaba su cabeza con mi garganta, succionaba suavemente y lo masturbaba, él tomó su miembro y lo pasaba entre mis senos, le hice una rusa y después de un rato se le bajó, quedé muy picada, ...