1. Una esclava inesperada


    Fecha: 18/03/2021, Categorías: Grandes Series, Autor: Cold_P, Fuente: CuentoRelatos

    ... razón con ese beso, sin hacer nada, me empalmé de inmediato. Era la primera vez que una mujer me besaba y me excitaba tan rápido.
    
    De pronto, noté como una de sus manos subía rápido por mi rodilla y tocó mi verga por encima del pantalón. En otro momento la hubiera detenido, pero la impresión que había causado en mi con ese riquísimo beso de lengua pudo más que mi mente y no puse objeción a sus caricias que me estaban dando un goce que nunca había experimentado. Una cosa es masturbarse, pero una muy diferente a que una mano ajena te toque… y vaya que esa mano sabía cómo tocar.
    
    De un instante a otro los besos eran más apasionados y cuando mi mente estaba cediendo a mi entrepierna ella se despegó de mí, pero sin retirar la mano de mi verga y me dijo:
    
    - ¿No que no wey?
    
    - … - no sabía que decir, me había quedado sin palabras
    
    - Jajaja, si todos los putos hombres son iguales y por eso me encantan, por cabrones. – la intenté volver a besar, pero me detuvo. – No cabrón, primero dime si me das un fin de semana o nel.
    
    - ¿Cuándo estas libre? – respondí sin pensar
    
    Nuevamente mi cabeza era un mar de confusión y pensamientos extraños. De alguna manera, en algún fin de semana iba a perder mi virginidad y no sabía cómo había llegado a esa situación. Comenzaba a entender cuando algunos amigos mayores decían que la calentura es muy fuerte, incluso más que la razón.
    
    Mi padre viaja muy seguido por su trabajo y desde que vivo con él, es común que se ausente algunos días, ...
    ... incluso semanas. Él se enorgullecía de mi “madurez” y comportamiento, pues desde hacía un año que realizaba sus viajes de trabajo y jamás había sucedido nada que le enojara. Se iba, me dejaba dinero y yo hacía las compras de ser necesario y cuidaba la casa. Nunca hice nada indebido, ni fiestas ni nada por el estilo. A lo mucho, invitaba a vecinos o amigos a jugar Xbox o a dormir si lo necesitaban, pero no le molestó.
    
    Y por esas cosas del destino, ese fin de semana mi padre se iba a Veracruz y regresaba hasta el miércoles siguiente. Todo fue tan normal como siempre. Se fue el viernes por la mañana y me dejo 5 mil pesos en el desayunador y me dijo que los administrara bien. Así que lo planeé todo. Gracias a que mi horario de escuela era vespertino (por gusto, ya que siempre he sido un tipo que resalta en los estudios y lleva un excelente promedio, pero no me gustó el ambiente que prometía el turno matutino) arreglé el depa lo mejor que pude y esperé a que Ga llegara.
    
    Me sorprendió su actitud y disposición. Ese lunes, después de que le preguntara que fin de semana estaba libre me tomó de la mano y me llevó a un lugar al que todos en el CCH le decían el “revolcadero”. Era un lugar un poco escondido entre el estacionamiento de estudiantes y unos laboratorios. Cubierto de árboles y con mucho pasto, era el lugar predilecto para darse un “rapidín” o tener un buen faje sin que nadie molestara.
    
    Así que Ga me llevó ahí, pero hizo algo que me dejó atónito. Me recosté en el pasto y ...
«1...345...10»