1. Un paseo por el río


    Fecha: 23/03/2021, Categorías: Incesto Autor: capicapicapicapi, Fuente: SexoSinTabues

    ... bastante saliva y así se le mete ¿verdad mijo?– El pequeño decía que sí moviendo la cabeza –Mira aquí tengo lubricante– Le dije a Goyo y se lo di en la mano –¿Y esta chingadera para qué sirve?– –Es como la saliva, pero funciona mejor, ponte un poco en la verga y ponle mucha al pequeño en su culito por dentro– Así lo hizo Goyo y se la fue dejando caer –Ahhh no mame compa, esta chingadera es cosa del diablo, mire ni batallé para metérsela– Me puse hincado frente al pequeño y lo puse a mamarme la verga, Goyo no dejaba de darle duro al pequeño, de pronto gritó que ya se iba a venir y le sacó la verga, luego me empujó y se puso frente a Joshua para que él se comiera su leche. Joshua abría su boca grande y cerraba los ojos, ya sabía que la leche le iba a caer ahí, se tragó la que pudo. Yo mientras veía me ponía lubricante en la verga, que no ocupaba mucho porque ya andaba bien babeado. Goyo se acostó y quedó dormido. Agarré el pequeño cuerpo de Joshua, le abrí su culito y le puse demasiado lubricante, luego rocé mi verga y se la fui metiendo, el pequeño empezó a llorar y decir que le dolía, yo pensé que estaba acostumbrado a que se la metieran pero me imagino que nada más su tío y como no la tiene grande ni gruesa por eso le dolía, lo sujeté de la cintura y se la empujé más, pude sentir toda mi cabeza dentro de su culito pero el nene ahora lloraba más fuerte por lo que se la saqué. –¿Te dolió mucho bebé?– Le pregunté a Joshua mientras él no dejaba de llorar y Goyo seguía ...
    ... roncando. El pequeño no podía ni hablar, lo abracé y el pegó su cabeza en mi pecho, sentía como caían sus lagrimitas en mí. –¿Ya no quieres hacerlo?– –No quiero que me duela señor– –Esa no fue mi pregunta– le dije mientras lo separaba de mi pecho y lo hacía que me viera a los ojos –Sí– –¿Sí qué?– –Sí quiero que me la metas pero la tienes bien grande y me duele– –Te prometo que te la meteré más lento y no te dolerá, pero debes prometerme que te aguantarás tal como lo haces con tu tío– –Pero con mi tío no me duele– –Entonces no podremos seguir haciéndolo, si te va a doler y vas a llorar eso no es bueno, no quiero lastimarte, me gustas mucho pero quiero que lo disfrutes tanto como yo– Entonces el pequeño se abrazó a mí y me besó el pecho, lo dejé porque sentía muy rico, luego fue metiendo su mano a mi axila por lo que levanté el brazo –Tienes los pelos güeros, no como los de mi tío– –Es que tu tío y yo tenemos diferente el cabello– –¿Cuándo yo crezca como los tendré?– –Pues yo creo que cafesitos, como tu cabellos– –Me gustan los tuyos– –¿Y éstos no te gustan bebé? Le dije mientras le ponía su pequeña mano en mi verga –Se ven bonitos– De pronto me soltó un beso en la boca, no me lo esperaba pero le respondí, nos acostamos en la cobija y supe que esa era la manera que lo podía calentar más y hacer que su culito se dilatara –Si me das otra paleta te prometo que ya no lloraré– –Te doy dos– –¿En serio señor?– –Toda la bolsa si te portas bien conmigo– Agarré una paleta y se la di, el la ...