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Un paseo por el río
Fecha: 23/03/2021, Categorías: Incesto Autor: capicapicapicapi, Fuente: SexoSinTabues
... chupaba, lueho yo le sacaba la paleta y lo ponía a mamarme el dedo mientras yo chupaba esa paleta, luego el me besaba, así acostados lo abracé y lo becé un buen rato, luego lo pude de 69 para que el me mamara la verga mientras yo le mamaba su culito, él chupaba paleta y mi verga se llevaba una cosa a la otra por tiempos a su boca. Agarré otra paleta y la chupé, luego recordé una escena donde en una película porno que vi en pornhub el papá le metía una paleta en la vagina a su hija adolescente por lo que hice lo mismo. Ensalibé demasiado la paleta y se la fui metiendo poco a poquito en su culito a Joshua mientras el gemía, la saqué y me la llevé a la boca, estaba muy limpia, era sólo morbo de saber que era lo que se sentía. Después agarré una paleta más grande y se la metí, con esa le estimulé su culito, lo pude de perrito, le mamé muy rico el culito, le puse lubricante y le metí un dedo. El pequeño gemía más rico, le metí dos y se quejó un poquito, le seguí mamando más el culito hasta que me puse detrás de él y al oído le dije que ya era hora de metérsela. –¿Me vas a dar la bolsa de paletas y tu leche ...
... en mi boca?– –Sí, te daré todo lo que quieras, pero no debes contarle a nadie nada– Agarré abundante lubricante y le puse en su culito, luego en mi verga y se la fui metiendo, el pequeño gemía muy rico –¿Te duele bebé?– –Sí, poquito pero me voy a aguantar– Con eso fue suficiente para ir dejándosela caer más, muy lento pero avanzando. Se sentía tan rico mi cabeza dentro de su culito y después no me pude contener, le metí la mitad, gritó un poco y se la saqué, luego se la volvía a meter y ahora si lo bombie muy rico, le di algo duro pero sin meter más de la mitad, yo sabía que ese era el límite que el disfrutaba y así le dí varios minutos hasta que me iba a vaciar, saqué mi verga, nada sucia, totalmente limpia y se la metí en su boca, luego le solté varios chorros de leche que él no pudo tragar y los escupió y al final lo puse a limpiarme mi verga con su boquita. Goyo había despertado un poco antes de terminar, nos vestimos, le di la bolsa de paletas a Joshua y a Goyo más cervezas. Los encaminé a la entrada del rancho en donde vivían y regresé a casa con mi perro. Los dos muy felices, bueno creo que los 4.