1. Minie descubre que charlestón no es un baile


    Fecha: 25/03/2021, Categorías: Incesto Autor: Alvaroalba, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, lo que podréis leer a continuación, es el cuarto relato de una serie que he decidido escribir como recuerdo de las experiencias vividas a lo largo de los años de actividad sexual plena y que son absolutamente verídicos, sin maquillaje y sin adornos para decir que nadie era súper nada ni increíblemente nada, ya me entendéis, sexo diferente, pero al fin y al cabo sexo entre personas normales.
    
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    Respecto a mí, soy un hombre casado de 35 años de complexión fuerte, el vecino, tu compañero de trabajo, tu peluquero o ese chico agradable que simplemente te produce picardía y morbo.
    
    Hace ya unos años las redes sociales comenzaban a ser una fuente infinita de posibilidades de amistad, de amor y, como no... de sexo. Badoo fue una de esas oportunidades de placer y Minie fue el mejor de los hallazgos, una mujer que con cada conversación avanzaba en su picardía sexual. Las charlas con ella que se sucedían tarde tras tarde no tardaron en volverse picantes e insuficientes para nuestro deseo, ambos queríamos más, y el sexo real se abrió paso dejando nuestros cuerpos bien pegados.
    
    Minie es una sonriente niña de cara recóndita igual que su cuerpo, con una figura regordeta pero hermosa. Sus ganas de probar experiencias, su inquietud y picardía desbordaban cualquier deseo.
    
    Os podría contar nuestros primeros juegos y lo haré, pero en está ocasión es el momento de contar como se abrió al mundo liberal.
    
    Llevábamos tiempo con intensos revolcones cuando le hice ...
    ... mi proposición, porque no ir a Charlestón, un local liberal de Valencia en el que yo ya había estado en varias ocasiones. Allí conocía a la Relaciones Públicas, era una buena amiga y sabía que nos sentiríamos cómodos para que ella diera un paso a lo desconocido. Tras mucho hablarlo aceptó gracias a mi insistencia. Antes de que se arrepintiera ya tenía un hotel reservado para el fin de semana. El viaje en coche fue una excusa perfecta para el tercer grado de Minie, ¿cómo es?, ¿qué haremos?, ¿no me dejaras sola? Nervios y excitación la invadían.
    
    Las horas se hacían eternas entre comentarios picantes y toqueteos hasta que por fin estuvimos ante las puertas del local. Era el paso decisivo y lo dio. Observamos la barra que dominaba el hall principal, los clientes disfrutaban de sus copas, algunos vestidos, algunos semidesnudos y algún cuerpo femenino cubierto con insinuante lencería te demostraba que ésta no iba a ser una noche cualquiera.
    
    Busqué la presencia de Bea, mi buena amiga y enseguida la localicé. Tras sus efusivos saludos coronados con sendos besos en nuestras bocas, nos sugirió enseñarnos el local, aceptamos con gusto y fuimos recorriendo de su mano una tras otra cada estancia. Las miradas de Minie expresaban su excitación, ver cuerpos de edades y físicos diferentes diseminados jugueteando, entrelazándose entre jadeos.
    
    Bea tras el tour nos sugirió disfrutar de la noche y se despidió para seguir con su labor. Tomé las llaves de las taquillas que nos ofreció y nos ...
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