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Un Viudo Joven - Reyna, la mamá de los compañeros de mis hijos
Fecha: 26/03/2021, Categorías: Incesto Autor: Fernando X, Fuente: CuentoRelatos
... no se les ocurriría besarme después de acabar en mi boca". Serví de nuevo vino en las copas y ya sobre la cama nos relajamos y disfrutamos el momento conversando más sobre nuestras vidas. Reyna a su edad, era una mujer soñadora a la que había maltratado mucho su esposo. Ahora había decidido tomar ella el rumbo de su vida. Al verla ahí, desnuda, al lado mío en la cama, y faltando poco menos de dos horas para que tuviéramos que regresar a la escuela por nuestros hijos, mi miembro se fue recuperando. Comenzaron las caricias mutuas, los besos y nos colocamos en posición para hacer un 69, yo debajo, ella arriba. Comencé a besar, y mordisquear suavemente su entrepierna. Con mis dedos comencé a explorar sus labios y a masajearle su prominente clítoris. Al mismo tiempo, ella se metió en su boca uno de mis testículos mordisqueándolo ligeramente estimulándolo además con su lengua, y con su mano comenzó a masajear mi pene. Comenzó a lamerme los testículos poco a poco siguió hacia atrás, y con un dedo humedecido comenzó a masajearme el ano sin tratar de introducírmelo. Visto su interés en el tema anal, comencé a lamerle los labios hacia el ano y comencé a hacerle un beso negro, lo que ella aceptó e igualó. Mientras lamía su ano, fui introduciendo un dedo en su húmeda vagina, y la estimulé con un mete-saca. Poco a poco fui añadiendo el segundo dedo y después un tercer dedo. Mi miembro ya estaba totalmente erecto y listo para ser enfundado. Me voltee colocándome en la cama boca ...
... arriba con mi miembro perfectamente parado y listo. Ella se montó frente a mí de cuclillas y fue introduciéndose mi miembro suavemente. Comenzó entonces un movimiento de sube y baja lento pero continuo, mientras yo le masajeaba sus pezones y sus senos. Al rato cambió de posición y comenzó a cabalgarme un poco más rápido, y más rápido y después a galoparme. Tuvo al menos dos orgasmos seguidos. Cambiamos de posición: la puse en cuatro y me acerqué por detrás. Con un poco de aprehensión exclamó: "Por favor, no por el culo que aun soy virgen por allí" "No vamos a hacer nada que tu no quieras..." le dije "pero no te molestó que te hiciera un beso negro" "Al principio tuve miedo pero no quería que te decepcionaras. Además sabía que si te lo pedía te detendrías." "No te preocupes, pero yo sé que cuando lo hagas te volverás adicta a ello." Le introduje mi pene en su vagina y comencé a darle con suavidad al principio, masajeándole primero las nalgas y luego acercándome al ojete. En esta posición con cada embestida llegaba más profundo. Sus gemidos ya comenzaban a ser alaridos. Las embestidas eras fuertes y profundas. Reyna y yo llegamos juntos a un potente orgasmo, drenando mi leche en su interior y sintiendo como se estremecía su cuerpo, tras del cual al ver su cara pude constatar lágrimas saliendo de sus ojos. Sin sacar mi pene de su vagina, ella se acostó sobre la cama. Los dos acostados y ella presionando intermitentemente mi falo con su vagina, al cabo de media ...