1. Un martes cualquiera


    Fecha: 22/04/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Maria Apunto, Fuente: CuentoRelatos

    - ¡Ya estoy en casa!
    
    - ¡Estoy en la cocina, preparando algo!
    
    Y entonces el cansancio desaparece.
    
    Dejo el bolso en el salón y me dirijo a la cocina, despacio.
    
    Por el camino me bajo la cremallera del vestido de tubo que dejo caer en el pasillo.
    
    Me escuchas acercarme, pues mis tacones color mostaza de 10 cm no son sigilosos (no quiero que o sean), pero no te giras.
    
    Entro en la cocina, me suelto el recogido del pelo y dejo caer la melena sobre mi espalda.
    
    - ¿Qué tal el día? Te pregunto mientras me acerco a ti.
    
    - Tranquilo. ¿Y el tuyo?, me preguntas
    
    - Algo cansado, te respondo, pero no te preocupes ahora ya me relajo.
    
    - Tranquila, ahora te vas a chupar los dedos, ¡ya lo verás! Me dices mientras echas algo a la sartén.
    
    - No lo dudes!, te digo sonriendo mientras te acaricio la espalda debajo de tu camiseta con mis dedos, me junto a tu cuerpo y te desabrocho el pantalón.
    
    Apagas el fuego, dejas el cuchillo en la tabla, pones las manos sobre el mármol y sonríes.
    
    Sin que puedas decir nada más
    
    Te bajo los pantalones, hasta quitártelos. Tú sigues de espaldas, me dejas jugar.
    
    En la subida, veo cómo te has encendido.
    
    Te quito la camiseta, te rodeo con mis manos, te saco la polla y comienzo a hacerte una paja, notas mis pechos en tu espalda, mi cuerpo caliente, mis pezones duros...
    
    Miras al suelo ves mis tacones, con tus manos rozas mis medias y subes hasta la blonda que rodea mis muslos...
    
    - Hoy voy chupar más que mis dedos..., te ...
    ... susurro al oído.
    
    En ese momento, no aguantas más, te giras, te suelto, me miras con esos ojos verdes que me enloquecen, semi desnuda, me das un repaso de arriba abajo, humedezco mi boca con la lengua, despacio, me muerdo el labio inferior esperando más...
    
    Me agarras por la cintura me besas, noto tu pene erecto que me enciende aún más, me arrodillo me la meto en la boca y ahí sí que hablas para decir:
    
    -Ummmm. Cómetela entera.
    
    Mi lengua juega, desde la base hasta la punta, me detengo, me la meto hasta el fondo y la saco, repito de nuevo con mis labios presionando algo más en el ascenso, mi lengua juega con tu glande y mis dedos colaboran y tú a punto de correrte, te doy intensidad, me sujetas la cabeza, y sé que llega el momento, sigo con ritmo, mi boca disfruta… yo... trago, relamo suavemente y tú... gritas... ¡¡¡síííííííí!!!
    
    Me levanto, me limpio la boca con mis dedos, que ahora sí termino relamiendo, me sujetas y me dices
    
    -Gracias!
    
    -El gusto es mío, amor. Te digo mientras salgo de la cocina, para dejar que te recuperes, pero mi silueta semi desnuda y con tacones, parece hacerte recuperar.
    
    Me alcanzas por el pasillo, acaricias mi espalda con la yema de tus dedos, me agarras por las caderas y me dices al oído:
    
    -Ahora me toca a mí.
    
    Me giras suavemente y me atrapas contra la pared, me besas el cuello, el hombro, los pechos, tus dedos van quitándome el tanga de encaje, que cae al suelo.
    
    Abro las piernas y tus dedos juegan en mi pubis.
    
    Vas bajando con ...
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