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Mi tía, mi objeto del deseo y del amor
Fecha: 22/04/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Para nosotros los sobrinos, estaba la tía Jimena y las demás. Ella sacó todo lo que las demás tías querían tener. Tenía una estatura de 1. 70, piernas largas, delgadas abajo y gruesas arriba, unas bubis, no descomunales, pero de bella forma, al igual su trasero, no se necesita ser enorme o ancho para ser atractivo y sexy. Rostro por mucho muy bonito. Asi era mi tía Jimena, prima hermana de mi mamá. Ella me lleva 13 años de diferencia. De chico, tal vez de 7 años, me gustaba quedarme en la casa de sus papás y me quedaba dormido abrazado de una de sus piernas. Y cuando era adolescente, muchas pajas que me hice fueron pensando en ella. Tenía una colección de fotos en mi compu, desde que ella era adolescente hasta que. se casó. Fue como si me pegaran una puñalada en el corazón cuando la tía Jimena a sus 22 años se casó, con uno de sus novios, este tenía mucho dinero y se la llevó a vivir a la capital. Ella llegaba dos o tres veces al año a visitarnos y siempre lucía bella, ahora con ropa más moderna y sexy. Era una modelo. Cuando tuvo su primer hijo, bajó sus visitas a una o dos veces, y luego cuando tuvo su segundo hijo, ya solo para las fiestas navideñas la podíamos ver. Yo comencé la universidad y ahora era menos probable verla, solo con sus fotos en facebook u otra red. Terminé la carrera y comencé las prácticas supervisadas y de la universidad me enviaron a una empresa que operaba en la capital. Alli se me ocurrió visitar a la tía Jimena, mi mamá me envío un teléfono de ...
... ella, móvil, que no respondió. Entonces le pedí que me enviara la dirección. Fue hasta como tres meses de estar en la capital cuando un fin de semana libre, tomé la iniciativa de buscarla, me costó un poco, pero finalmente di con la casa. Me abrió una sirvienta y me dijo que iba a ver si ella no estaba ocupada. Me indicó que entrara. Al inicio una gran bulla por parte de los dos porque teníamos unos tres años sin vernos, nos abrazamos y alli estaba la tía Jimena, ya de 36 años, ya no tenía su vestimenta de antes, ahora era de una señora con blusa y pantalón de vestir, aunque había ganado unas libras de más, aún su figura era estupenda, el lindo trasero que tenía, estaba disimulado por un pantalón algo flojo, que no le lucía. Recordé que ella había sido mi amor platónica desde niño. Me pasó adelante, me dijo que estaba sola que su esposo no estaba y que sus hijos estaban en un colegio de internos y que solo los veía los fines de semana cada quince días. Charlamos mucho, a pesar que era un chiquillo cuando ella era una adolescente, me recordaba mucho, sobre todo cuando me dormía abrazado a sus piernas. -Y ahora eres un chico muy lindo y atractivo, debes tener muchas pretendientes- me dijo la tía. -No, que va, fijate que me he dedicado mas a estudiar que a las novias- le contesté. Yo mido casi el 1. 80 mt, hago mucho gym, asi que soy algo musculoso sin exagerar. -Donde estas viviendo aqui en la capital?- me preguntó mi tía Jimena, le expliqué que casi estaba del otro lado de la ...