1. Mi tía, mi objeto del deseo y del amor


    Fecha: 22/04/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... que estaba por alcanzar su climax, ella gritó y llegó a su segunda venida, yo no dejaba de empalarla, metiendo y sacando mi carne de su vagina. Luego ella me abrazó con su cuerpo, brazos y piernas me rodearon y me apretaban pidiendo más sexo y más profundidad en mis bombeos. La tía estaba muy mojada, lo sentí muy bien con mi pene dentro de su rajita, estaba llena de sus jugos, que hacía un peculiar ruido cuando se la hundía bien adentro. Segui dándole más y más duro, pensé en cambiarla de posición pero creo que ella estaba muy cómoda como estaba, abrazada a mi con brazos y piernas en los costados. Sentí que no podía más y comencé a bombearle lo final, más rápido aún. Unos segundos antes, escuché que estaba llegando de nuevo, y mientras mi verga inundaba su vagina con chorros de leche caliente, ella daba gritos y gemidos de placer, degustando su nuevo climax. Quedé agotado de sacar tantísima leche. Me quedé todavía besándole las mejillas, su quijada, los hombros y su cuello. Hasta que se tranquilizó. -Gracias, lo necesitaba- me dijo ella cuando empezamos a separar nuestros sexos. Cuando me acosté a su lado le contesté, tomándome mi tiempo -yo he estado enamorado de ti toda mi vida, asi que no tienes que agradecer-, hubo un silencio entre los dos, que terminó hasta que ella se puso su ropa y dándome un beso en la mejilla se despidió. Todo estaba consumado. En la mañana, ella se levanta temprano, me fue a despertar avisándome del desayuno. Me di una ducha. Ella no tenía ...
    ... servidumbre el fin de semana (domingo), asi que ella había cocinado. Aún estaba en su camisón, de día era más bella aún. Yo solo me puse una camiseta y mi boxer también, solo de verla ya tenía una erección, el desayunador estaba en la cocina, una esa cortita para cuatro personas. Entonces hice como si se me cayó un cubierto y me fui a horcajadas hacia ella debajo de la mesa, le besé las rodillas, luego los muslos y le saqué su panty, ella abrió las piernas y le comencé a hacer sexo oral, le fui lamiendo todo su sexo, labios vaginales incluidos, ella me decía -para por favor, no, no!!- pero nunca hizo nada por detenerme, es más abrió más sus piernas y pude llegar bien a todas sus partes íntimas. Ella hizo al rato hizo a un lado la silla donde estaba sentada y pude salir debajo de la mesa, me puse de pie frente a ella que seguía senada y sentí su mano acariciar mi erección sobre mi boxer, luego metió su pequeña mano y sacó mi pene, la acarició y le dejó ir un par de piropos -que linda la tienes cariño-, entonces comenzó a mamarla, sus delicados labios apretaban mi erección y podía sentir su lengua en mi glande. Luego me dijo -ven-, fuimos de la mano a un cómodo sofá que estaba al empezar la sala. Me acostó de lado y luego ella lo hizo, pero en forma invertida, comenzamos a darnos sexo oral al mismo tiempo, en el sofá y de lado, yo metí mi cabeza entre sus piernas y me comí tanto su rajita como el ojito de su culo, y ella se comió mi pene y mis cojones. Ambos logramos llegar al otro a ...