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El buen viaje II
Fecha: 11/05/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Esta es la continuación del primer relato, que lleva el mismo nombre. Ahora les voy a contar, lo que sucedió después. Baje yo del autobús y ya no llovía, por suerte, pero al girar para ver donde estaba no vi, al muchacho que tanto me calentó. Pensé que se había arrepentido y que había cambiado de opinión, tengo que confesar que esa actitud, minó bastaste mi moral, pensé: " soy una vieja, y esa es la realidad" Cuando me disponía a irme a mi casa, bastante malhumorada, me lo encuentro de frente, donde estabas? Fue mi primera reacción. Y el me dijo, bajaba mucha gente, en esta parada, y bajé por la otra puerta. Sinceramente me alegre muchísimo, que estuviera. Quieres tomar algo?, le dije y él muy lanzado me dice "a ti", yo sonreí. Aunque me gustaría primero pasar por casa antes para cambiarme, para no ir con la ropa del gimnasio, le dije, y el mas lanzado todavía, me dice, y si tomamos algo en tu casa!!!!!. A mi se me paró el corazón, se estaba dando todo muy deprisa y demasiado natural. Y le dije, de acuerdo, aunque le comenté, que al bajar, vi a una mujer muy chismosa, que vive en mi mismo edificio "Radio Patio" le llamamos las demás vecinas y tuve un poco de miedo, de que me viera andando con este niño, en un principio le iba a decir que era un alumno, como estaba de uniforme del colé y yo fui maestra, pero luego pensé, porque le tengo que dar explicaciones. Así que le dije a mi acompañante, aquí me conocen, camina un poco detrás y sigueme. Y el con toda la cara, me dice " ...
... mejor así te miro el culo" Tanta desfachatez y tanto descaro, me hacia gracia y me calentaba a la vez, pero por ese bulto y por mi calentura, bien valía la pena. Por suerte, evité a radio patio, que se puso a hablar con otra vecina, mientras caminamos todos en dirección a la casa. Mi cabeza era una máquina de pensamientos infatigable, como lo meto en casa, que me pongo, que hago si no le gusto, como actuó, ante esta situación. No estaba lejos la parada de la casa, y cada vez estábamos mas cerca. Miré disimuladamente para atrás, para ver donde estaba este. Y mi sorpresa fue que no lo vi. Me paré en seco, otra vez que no lo veía, pensaba que se estaba riendo de mi. Lo busqué con una mirada desilusionada y él muy desgraciado estaba en la acera de enfrente. No sabia ya que hacer, tragaba saliva y mi corazón se me iba a salir por la boca. Estaba entre cachonda perdida y taquicardica. Por suerte las dos vecinas se pararon en una tienda en la misma acera de casa y yo las saludé y seguí caminando, ya comprobé que no había nadie mas conocido y fue un alivio. Así que le hice un gesto cabeceando disimuladamente a éste, para que cruzara, mientras buscaba las llaves y abría la puerta del bloque donde vivo. Este entró sin problemas y se paró en la puerta del ascensor como si viviera allí, salio un vecino y no sospechó nada, no nos asoció, cosa que fue un alivio. Yo vivo en un tercero, hay cuatro viviendas y en dos no hay nadie y en el otro es de un matrimonio que trabajan y hasta la noche no ...