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El buen viaje II
Fecha: 11/05/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... al estar de frente, ver como se le levantaba la verga, quería ver como disimuladamente me miraba los pechos y mirara mi entrepierna, yo quería que viera las medias de liguero y abrirme de piernas para calentarlo y en cambio todo muy normal. Me tome de un golpe la copa y le dije si quería más, me dijo que no, comprobé que su copa, prácticamente no la había probado. Me serví otra copa, mientras me levantaba intenté que se viera mis tetas, a ver si reaccionaba. Cuando me di la vuelta, vi que me estaba viendo el culo. Me senté en el mismo sitio y siguió preguntándome por más de lo mismo. Yo quería que se pusiera otra vez empalmado y que me la metiera de un golpe o que me follara allí mismo. Pero nada de eso estaba ocurriendo, así que me dije, Lola, vamos a darle un empujoncito, porque si no vamos mal. En ese momento se me ocurrió decirle, si era tan amable de ayudarme a buscar unas cajas de ropa, del armario, que estaban en la parte de arriba del armario del dormitorio y que sola no podía. Más claro agua, dormitorio, cama, escote, coño caliente, pollon. La combinación perfecta. Me dice que si, esta es la mía y apurando la copa, le dije que me acompañara y caminando delante, moviendo las caderas lo lleve hasta mi alcoba. Me subí en una escalera plegable pequeña, que tenia en el baño y enseñándole mas piernas para poder subirme, hago que busco, él al verme que me estaba estirando, me dijo, muy cortez, le importa que la sujete? Yo estaba bastante desconcertada, que había pasado, ...
... hace rato me estaba clavando su verga en el autobús, que me tenia ensartada y ahora me pedía por favor, si me podía sujetar, no entendía ese cambio. Entonces subí a la parte plana de la escalera y el por fin me pone la mano en mi cintura con una mano, yo con lo que había pasado antes y con las dos copas, sentí un cosquilleo en todo el cuerpo y le paso una caja de ropa, le digo que la abra y me inclino más de la cuenta para ver el contenido. Lo sorprendí mirándome los pechos, desde esa postura se me veían mucho. Intuyó que también el sujetador rojo, disimuladamente me abrí un botón de la blusa. Y le dije que esa caja no era y que me la volviera a dar. Me incline para recibirla y que me viera bien. Menos mal que reaccionó porque al darme la caja, me sujeto con una mano en mi cintura y la otra la puso donde terminaba la falda, un poco por encima de la rodilla. Yo poniéndome de puntillas, para que se levantara la falda, agarre una bolsa esta vez de ropa de verano y él empezó a acariciarme la pierna, yo pegué un suspiro y hacia como buscaba la dichosa ropa, como no le dije nada, señal que quizás estaba esperando, empezó a acariciarme con mas descaro en la pierna, llegando a meter la mano por la falda y tocandome los muslos. Yo ya empecé a tener escalofríos, cada vez movía más la mano y cada vez estaba más caliente. Me quedé pensando porque ese cambio, en el autobús descarado y aquí respetuoso. Ayudarme a bajar –le pedí estirando una mano en su hombro. Él me tomó de mi cintura y yo ...