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Mateo
Fecha: 13/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... invitadas". Ordenó Janeth, e inmediatamente un criado con vestimenta del siglo dieciocho abrió la puerta y el salón comenzó a llenarse de mujeres, se trataba de las mujeres con las que se había acostado Mateo, todas ellas vestidas con túnicas amarillas y las manos atadas a la espalda..."Leopold organízalas en tres filas". Ordenó la diosa de ojos celestes..."Ahora sin más miramientos empieza a sacrificar una por una, enterrando el puñal en sus sucios vientres ¡PERO YA! ", y al lanzar ese grito se le dibujó su tradicional sonrisa metálica en la boca , en esta ocasión acompañada de una sádica mirada. Mateo comenzó a temblar y un frío se encajó en su estomago al ver aquellas mujeres que en algún momento le dieron cierta satisfacción aunque no la felicidad absoluta, pero que de todas maneras no tenían que pagar con sus vidas por su nueva pasión que era Janeth y aún de rodillas le lanzó una súplica a su señora..."No me haga hacer esto se lo suplico, le prometo que no volveré a tener contacto con ellas"---"Mis ordenes no admiten contradicciones". Y en ese momento lo empezó a estrangular con su mirada de forma inexplicable, cuando tenía el rostro morado se detuvo y dijo..."¡a obedecer!". Mateo se acercó entonces a la chica primera de la primera fila, que extrañamente se trataba de la primer mujer con quien tuvo relaciones lo que le hizo mirar la secuencia y estaban todas organizadas por orden de encuentro. Acercó el puñal a su vientre y aunque Janeth le ...
... acosaba con la mirada no podía clavarlo, entonces Janeth se le acercó por la espalda y le tomó la mano que empuñaba el arma y la guió hacia el interior del vientre de la chica de mirada inocente, le hizo dar varias vueltas en el interior, revolcándole las entrañas, Mateo sintió un corrientazo en su mano a la vez que la chica emitía un grito sordo de dolor , cuando la chica quedo con la mirada petrificada, Janeth guió la mano de Mateo hacia afuera para empujarlo hasta la segunda chica mientras se escuchaba el sonido de una masa flácida que caía en el piso, fue el ultimo sonido que vino de la difunta, ya enfrente de la segunda chica, Mateo se armó de valor y empezó a forcejear para soltarse de su diosa mientras ella le gritaba..."Quiero sangre , tengo sed de sangre tengo sed". Y de pronto se empezaron a escuchar unos golpes en madera a la par con los gritos-- "tengo sed", el ultimo golpe fue propiciado con más fuerza y eficazmente despertó a Mateo de su pesadilla, al abrir bruscamente los ojos se encontró de nuevo en su habitación clásica, pero los golpes se seguían repitiendo en la puerta..."Tengo sed, Mateo ¿estas sordo?" Mateo se paró como un resorte de la cama y abrió la puerta, para encontrarse con la mirada de enfado de Janeth..."Llevo cinco minutos tocando la puerta, yo no sé cocinar y quiero un jugo de naranja con unas papas fritas bañadas en salsa de tomate". Y así fue como el subconsciente de Mateo se empezó a adaptar a la nueva forma de vida.