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Alexa, una chica seria que resultó ser una pervertida (2)
Fecha: 14/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: afuentes, Fuente: CuentoRelatos
... vorazmente, en verdad quería deslecharme así que simplemente me deje llevar y me vacíe totalmente en su boca. Con gestos morbosos y cachondos sacó su lengua y abrió su boca para enseñarme que se había tragado todo. Yo seguía calientísimo, como pocas veces, y tomándola de la mano se puso de pie, la besé apasionadamente, su boca nuevamente tenía el sabor de mi leche, sus labios estaban más húmedos que de costumbre, nuestras caras quedaron llenas de saliva. —Ven, acuéstate boca arriba, ahora tú te vas a ir a trabajar pensando en mí. —¿Qué me vas a hacer? —Ahora verás. La vagina de Alexa estaba muy mojada, no necesitaba ningún tipo de lubricación ni de jugueteo, así que metí el dedo medio y el índice hasta el fondo, y dentro de ella hice una curva con mis dedos para buscar su punto G, sentí su reacción, un rápido espasmo, y al contacto con esa pequeña parte rugosa en su interior comenzó el frotamiento, Alexa quería gritar, tomó una almohada para ahogar los gemidos, hasta que casi al borde de las lágrimas me advirtió: —Me voy a orinar… me voy a orinar… voy a hacer pipí… Alexa se rodó de la cama y apenas sintiendo el suelo tuvo su primer squirt, sus rodillas no la sostenían así ...
... que la tomé por la cintura y la senté en la cama y nos quedamos como tontos ahí por unos minutos. Vimos la hora y eran pasadas de las 9:00 am, era tardísimo para ambos… así que nos vestimos rápido y cada uno tomó su auto para ir al trabajo. Mientras manejaba sentía todavía mi verga palpitante, sentía que en la oficina me delataría el olor a sexo. Cuando llegué lo primero que hice fue a buscar a Alexa en el chat, ella estaba igual que yo, pensando que la delataría el olor a sexo, y que se sentía aún con las piernas temblorosas. Me confesó que toda la semana había traído en su bolsa dos cambios de pantaleta porque siempre estaba mojada. Alexa y yo no podíamos dejar de cachondear, de hablar de sexo todo el día, estábamos como enfermos, pero no podíamos desperdiciar esto que nos estaba pasando, era como de película, lo único que seguía sin satisfacer plenamente a Alexa era su necesidad de gritar, de gemir, de decir groserías en voz alta por prudencia con los vecinos, así que comenzamos a planear una fantasía para ir por primera vez al hotel y dejarnos llevar más de lo que ya lo habíamos hecho. *********** Si te gustó mi relato escríbeme a[email protected] y cuéntame lo que te hizo sentir.