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Lara, una chica muy obediente (5)
Fecha: 16/05/2021, Categorías: Incesto Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos
... de Pepi caía una y otra vez sobre el culito desnudo que iba adquiriendo un tono rosado que viraba progresivamente hacia el rojo. Lara había experimentado placer con los primeros chirlos, pero a medida que la zurra iba avanzando esa mezcla de dolor y goce fue convirtiéndose en puro dolor. Pepi tenía la mano pesada y cuando ya las nalgadas sumaban cien la niña lloraba desconsoladamente y su mente suplicaba por el fin del suplicio, mientras su delicioso culo se veía ya muy rojo. -Llora. –dijo Pepi interrumpiendo por un momento la paliza. -Llora, sí, y qué cachonda me pone verla llorar. –comentó Eva palpando con una de sus manos las maltratadas nalgas de Lara. -Mmmmmmmhhhhh, están hirviendo. –dijo con voz algo enronquecida por la excitación. -Creo que ya ha tenido suficiente castigo. –intervino Ana. –Ahora a gozarla, ¿no les parece? -Sí, me parece bien. –contestó Pepi echando a Lara al piso, donde la pobre niña siguió sollozando. Eva y Juani la tomaron de los brazos, le quitaron las braguitas de la boca y sin miramientos la tumbaron de espaldas sobre su propio lecho. A partir de allí Lara se vio sumergida en un vértigo alucinatorio. No eran ocho manos las que la recorrían, sino decenas, centenares, miles multiplicadas en una sucesión interminable de presiones, toques y pellizcos en todo su cuerpo indefenso y gozoso ante el asalto. Boca abajo y de espaldas alternativamente supo de pezones duros y erectos en la boca, de lenguas que horadaban su sexo y ...
... lamían su clítoris, de obscenidades murmuradas en sus oídos, de bofetadas sorpresivas, de insultos humillantes, de dedos que se hundían violentos en su vagina y por último, cuando en la cumbre del goce se sentía ya en los umbrales del orgasmo, sonó la voz imperativa de Eva: -¡Basta ya! –y las manos y las bocas la abandonaron precipitándola en una angustiosa soledad y un hambre urgente que no le habían permitido saciar. -¿Es que van a hacer que se corra antes que ustedes? –preguntó la rubia dirigiéndose a Ana y Pepi. -¡Nada de eso! ¡Ella es una esclava y debe hacerlas gozar a ustedes antes de tener el privilegio de que se le permita correrse! Ambas chicas, con sus cabelleras revueltas, las caras enrojecidas y la respiración agitada parecieron separarse de mala gana del cuerpo desnudo de Lara, pero aceptaron el razonamiento de Eva y su sugerencia de que se desnudaran. Lo hicieron con movimientos rápidos y nerviosos para después tenderse de espaldas en la cama, una junto a la otra, mientras Eva sostenía de pie a Lara luego de sacarla del lecho. Era conmovedor el aspecto de la niña, que jadeaba con los ojos vendados y la boca muy abierta, excitadísima. Juani se le acercó por detrás, le rodeó la cintura con ambos brazos y apretada contra ella le pasó la lengua por una oreja, lentamente. -Estás hirviendo, mi cielo… ¡qué puta habías resultado!... A ella y a Eva les encantaba humillar a la pobre niña, era ése uno de los goces principales que obtenían de ella y no perdían ...