-
Ayudando a mi cuñada
Fecha: 03/06/2021, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Suertudo, Fuente: CuentoRelatos
Hola, soy Juan, 32 años, casado con Julia de la misma edad. Me conservo muy bien al igual que mi señora, muchas veces nos dicen que aparentamos menos edad, nos calculan unos 26 o 27. Una noche después de una larga jornada laboral al regresar a la casa me encuentro con mi cuñada Carla sentada en el sofá muy pensativa. El departamento lo compartimos mi esposa, mi cuñada, hermana menor de mi esposa y su marido. Carla después de unas conversaciones banales, de trabajo, el clima caluroso que estábamos pasando, noto en su mirada algo de enfado y preocupación. Le pregunto qué le pasa, siempre hemos tenido un buen trato y una excelente relación y sobre todo mucha confianza, le digo ‘vamos cuéntame chica’, voy cojo una cerveza en la nevera y le invito a que se desahogue conmigo: Carla: Oye le que te cuente aquí no se lo digas a nadie ni a mi hermana por favor, que me da mucha vergüenza. Obvio que le digo que no hay problema que cuente conmigo, toma un gran sorbo de cerveza y me pasa a contar su situación. Carla: El problema es con mi marido, no sé qué le pasa ya no me busca siempre llega cansado, y en la cama bueno ya hay témpanos de hielo. Ya hasta me ha hecho varios desplantes, no sé qué hacer. Me quedo mudo, hay que estar loco como para rechazar a semejante hembra que tenía enfrente, toda una amazona, 1,70 de altura, caderas anchas seguida de un culo, que levanta a cualquier muerto de su tumba, unas nalgas redondas en una excelente proporción con su cadera, unas ...
... piernas muy bien formadas naturalmente ya que no le gusta realizar ejercicios, fuertes muslos y pantorrillas, sus senos no son grandes más bien pequeños, pero paraditos con una aureola café pequeña muy apetecible, lo sé ya que con la confianza que tenemos a veces se pasea con unas blusas casi transparentes por la casa sin usar sostén, vaya suertudo que soy. Yo: Lo que tienes que hacer es convertirte en una fiera salvaje y provocar a ese hombre con el cuerpazo que te gastas no habrá que se resista. Me vio a los ojos y me sonrió pícaramente. Carla: Ya lo hice sin resultados, hice de todo hasta le baile, prácticamente lo intente violar pero sin éxito, ya que su amiguito de allá abajo (haciendo un gesto con sus labios hacia mi entrepierna) ni se movió, no se le paro, estoy desesperada. La verdad lo que me decía viniendo del inútil de su marido no me sorprendía, un gordiflón bueno para nada que pasa sus ratos libres jugando videojuegos, en vez de estar dando y dándole caña al manjar que tiene como mujer. Carla: De verdad que pensaba que a mi juventud (25 años) seria activa sexualmente hablando hasta más que ustedes jajaja. No creas que no les he escuchado en las noches mientras te coges a mi hermanita jajá que bien que se la pasan y por los ruidos que hace mi hermana se ve que la atiendes muy bien jajaja aunque intente hablar bajito puedo escucharla perfectamente uyyy que rico así dame más jajaja no le cuentes a mi hermana que se muere de la vergüenza. Yo: Jajaja o ...