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Ayudando a mi cuñada
Fecha: 03/06/2021, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Suertudo, Fuente: CuentoRelatos
... cuñadito tu siempre pensando en ayudarme, siempre eres tan lindo, que suerte tiene mi hermana a veces la envidio. Me dojo todo esto con su cabeza hacia atrás recostada en mi hombro y hablándome al oído casi susurrando. No entiendo como ese idiota no se le para yo ya le tenía como un mástil. Después de eso llega su marido del trabajo, me quito rápidamente ella va a saludarle con un beso muy cariñosa. Saludo a Adrián, así se llama el imbécil y me voy a mi cuarto, mi esposa me espera dormida. Mi esposa como le dije antes se conserva muy bien, pero contrario a su hermana de físico, senos grandes con grandes aureolas color caramelo, de estatura media, cintura estrecha y trasero sin llegar a ser plano con unas dimensiones menores al de mi cuñada. Bueno se lo había prometido a mi cuñadita era tiempo de hacer gozar a mi esposa para que la escuche su hermanita. De solo pensar la idea de que mi cuñada nos iba a escuchar o tal vez hasta vernos coger me excito de una gran manera enseguida tenía mi pene como un mástil, abrace a mi esposa por detrás, ella lo sintió, eso le excita mucho sentir mi verga en sus nalgas, y bueno señores empezó la función. Julia: Ummm veo que tienes muchas ganas, que rico se siente esto ahhhh Yo; Siempre te tengo ganas tú lo sabes. Empiezo a bajar su pantys y toco su vagina, ya estaba muy lubricada, ella también tenía ganas de guerra, empiezo a morder su cuello suavemente mientras la voy penetrando poco a poco, primero suave y después ...
... acelerando el ritmo, mi esposa nunca ha tenido problemas para llegar al orgasmo todo lo contrario soy yo quien me tengo que contener para que disfrute más tiempo, mantengo el ritmo, penetraciones lentas, con fuerza y profundas, que entrara lo que más pudiera así le gustaba a ella, la penetraba casi hasta las bolas, una otra y otra vez. Ella solo respondía con ummm bajito después de cada penetración. Hasta que empieza el concierto para mi cuñada, mi esposa imagino yo que todavía un poco dormida olvida que nos pueden oír, y empezamos una faena plena de sexo salvaje, sin querer se convertía en nuestro cómplice. Julia: Así dame así duro ummm me gusta ahhh que rico dame más duro quiero sentirme tuya, tu hembra ufff que rico sigue. Veo hacia la puerta y veo a nuestra espectadora en efecto muy tímidamente asomada en la puerta desde ahí veía claramente sus ojos sorprendida y a la vez excitada. Julia: SIII mi amor que rico que bueno eres, que verga más rica me estoy comiendo ahhhh dame duro cógeme duro que me encanta. Tomo una de mis corbatas que estaba en la mesa de noche y vendo a Julia, por si acaso. Levanto su pierna y recuesto su peso hacia mí de modo que quede con las piernas abiertas y mi cuñada veo mejor como la cojo. Luego veo hacia la puerta y veo tímidamente a mi cuñada asomándose y saliendo, le indico con señas que Julia no puede ver que haga silencio y que entre, todo sin hacer ruido. Y ahora si empieza el verdadero show en honor a mi cuñada. Continuará...