1. Un viejo vecino


    Fecha: 05/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... imaginar que estaría ahí por horas me hizo gemir. —Mi mamá no sabe que salí temprano, llego a las 3 a mi casa normalmente— dije, un poco más tranquila pues se había separado de mi mientras se quitaba la ropa. "Perfecto" lo escuché decir, y entendí porque lo dijo, apenas eran las 11 —Desvistete— me ordenó y sin chistar empecé a hacerlo. Me deje el brasier negro y mi tanguita a juego. Él se acercó y volvió a besarme mientras me dirigía al sillón. Se sentó primero y me hizo sentarme sobre él. Nos besábamos sin importarnos llenarnos la boca de saliva, mordíamos nuestros labios, sacábamos la lengua y las rozábamos desesperados. Sus manos inquietas aprovecharon y me quitaron el brasier, dejando libres mis pechos grandes —Que tetas, preciosa— el hecho de que me hablara así me encantaba. —Son para ti, chupalas, muerdelas— le dije, más que excitada. Cuando lo estaba mi boca no paraba. en todos los sentidos, al menos eso descubrí con él esa mañana. Complacido lo hizo, tomo mis pechos, los junto y se metió a la boca mis pezones, chupándolos duro, succionando y mordiendo, yo no podía dejar de gemir y mover mi cadera sobre el bulto en su bóxer. Estaba tan deseosa, quería que me hiciera lo que quisiera. —¿Sabes cabalgar, bebé?— me preguntó y yo le dije que si, era mi posición favorita, aún cuando solo la había visto en el porno, era buena bailando y la había intentado muchas veces con mi consolador. Se sacó la verga, dura, venosa y sin pensarlo, y a pesar de que me jaló para que no me ...
    ... bajara, me arrodille entre sus piernas y me la metí a la boca. Amaba tener vergas en mi boca. Gemí de puro gusto y menee mi cadera mientras bajaba y subía sobre ella, chupaba el glande y lo lamía, dejaba besos sobre la longitud, e incluso chupe sus bolas que estabas muy tensas —Eres una sucia putita mamavergas, mi amor, me encantan tus labios de mamadora— con esas palabras mi vagina se contrajo y empezó a palpitar. Puso su mano sobre mi cabeza y me lo empujo hasta la garganta. Me quité por la sorpresa y empecé a toser. Lo miré enojada, pero jalo de mi cabello y me lo restregó por los labios, dandome palmadas con él sobre mi cara —Abre bien tu boquita, putita, que te voy coger esa linda boquita— saque la lengua y abrí mis labios dejando que metiera su verga y lo empujara hasta el fondo. Y solo con eso tuve mi primer orgasmo. Fue intenso y él se dio cuenta pues me quito de su regazo —Eres más perra de lo que pensé. Voy a cogerte bien rico, mami— Lo necesitaba dentro tan desesperadamente después de esas palabras que me paré, me senté sobre él otra vez y haciendo a un lado mi tanga que ya estaba muy húmeda, casi chorreando, me lo metí gimiendo como la zorra en celo que me sentía. No tarde nada en moverme, él no dejaba de morderme todo, mi cuello, mis labios, mis pechos, y de darme nalgadas. Saltaba gostosa sobre su pene duro y rico. Poco me importó no usar condón. Sus gruñidos y las palabras sucias que usaba me provocaban ir más rápido. Me paró, me la sacó y me puso en cuatro. Yo ...