1. Mi tía y mi prima (2/2)


    Fecha: 06/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos

    ... sofá estirando sus largas piernas relajando todo su escultural cuerpo desnudo tras la delgada bata de baño, dándome así por entendido que tenía camino libre para cumplir con nuestras respectivas fantasías. Por mi parte me recosté de espejo frente a ella, dejando nuestros pies en el ángulo recto que formaban los dos sillones de la sala y continúe con lo mío.
    
    Al inicio vacilé un poco, pero no tardé en tomar ritmo y a desenvolver mi historia imaginaria. Todo estaba tal y como lo había imaginado, de nuevo tenía a mi tía frente a mí y todo marchaba sobre rieles. El relato ya había tomado forma y a mi tía parecía encantarle, sus manos encaminaban de nuevo aquel recorrido por todo su cuerpo del cual sabía perfectamente el destino. Aquellas delgadas y finas manos comenzaban a inquietarse, primero rosaban tenuemente sus piernas, pero en poco tiempo las masajeaba con toda la palma extendida resistiéndose a llegar más lejos de su ingle.
    
    Me concentraba tanto como podía en hacer una buena historia, pero mis ojos no daban cabida a lo que sucedía justo en frente de mí. Esa escultural y hermosa mujer de grandes pechos, curvas voluptuosas, caderas anchas, y largas piernas que bien, por la edad podría ser mi madre, me miraba atentamente perdiéndose en mis palabras que nos conectaban una vez más, hipnotizándola, seduciéndola al avance del recital erótico.
    
    Inevitablemente su evidente satisfacción se me contagió, el simple hecho de ver como mis palabras la embelesaban provocándole ...
    ... sanaciones en su cuerpo sin siquiera tocarla, me proveía de la misma manera una excitación por demás incontrolable, que y mi propio cuerpo no podía impedir. Sentía como mi pene se comenzaba a llenar de sangre ardiente que lo inflaba poco a poco sin hacer, ni poder hacer nada.
    
    Entendía que al estar desnudo bajo la bata no habría nada que detuviese a mí miembro que ya empezaba a levantar la tela a un costado, pero sinceramente estaba tan cliente y encantado al disfrutar del momento que no me importaba exhibirme, a decir verdad, esa idea me excitaba a un más.
    
    Y la conversación avanzaba y paralelamente nuestras sensaciones le seguían el paso a medida que subía el tono del relato. Mi tía me miraba atentamente completamente perdida en mi voz, pero algo le quitaba la concentración. Mi pene se levantaba erguido cual soldado dispuesto a dar batalla. Podía ver como la mirada de mi tía se desviva una y otra vez de mi propia vista a mi entrepierna, y eso me tenía fascinado.
    
    Sus manos ya no podían fingir más, y con descaro se aventuraban más al centro de su bajo vientre tan adentro como sus piernas empalmadas se lo permitían. Sabía que para ese punto ya estaba tan ardiente como yo, pero quise tomarme mi tiempo pues estaba seguro que me apremiaría.
    
    Continúe como podía con lo que mi mente me daba para recitar y en poco tiempo llegaba a la parte cumbre del relato. En ese momento mi tía comenzó a tocarse los senos sutilmente y tan disimulada como podía, pero fue ahí cuando ya no pude ...
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