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Mi tía y mi prima (2/2)
Fecha: 06/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... tuviese conmigo, pero mi tía amablemente encamino a los adentros de la casa y me dijo que tomara una ducha o pescaría un resfriado. En un principio lo dude un poco, pero a decir verdad no había nada que me lo impídase y no me pareció tan mala idea teniendo en cuenta que aún tenía toda la entrepierna llena de semen. Y así, casi ni opción accedí a su propuesta o casi orden que me daba y subí al baño. Aún estaba lleno de vapor, olía a mi tía eso me puso muy caliente, si, en parte el calor, pero su aroma a mujer me llenaba de emociones y sobre todo recuerdos. Al terminar me puse la bata que aún quedaba de mi anterior hospedaje, doble mi ropa y salí a mi recamara para dejar la vestimenta. Sabía que mi tía no me dejaría ir a ningún lado con la tormenta que no dejaba de caer, y como no le veía intenciones de terminar, seguramente me quedaría esa noche. Bajé de nuevo a la sala y mi tía me esperaba. No tardé en notar que mis relatos habían regresado a su lugar en el que originalmente los había dejado, me dio un poco de risa, pero la preservé para mí mismo. No sabía lo que sucedería, pero para mí todo aquello ya era un extra, estaba por demás satisfecho. Me senté en el sofá de junto e inicié la clásica charla rompe hielo para poner a tono el momento. Comenzamos hablando de nuestra vida desde la última vez que nos habíamos viso, del día que habíamos tenido, la mojada que me había dado, el clima, en fin, nada importante. Más tarde y haciendo alardes de mi palabra presioné ...
... de nuevo con el tema de su estado civil, me había dado resultado una vez y planeaba repetirlo. Le cuestione si se sentía bien con ello, pero ella se portaba esquiva, había deducido lo que planeaba y no se sentía segura de ir en esa dirección. Ya no me estaba resultando, pero no había nada más que decir y quise aprovechar la oportunidad. Pensé en mi estrategia original, que era relatarle yo mismo las historias y astutamente le cuestioné sobre mis crónicas, le pregunté si los había leído, ella lo negó y le dije que era mi tarea, que debía hacer una novela erótica y no me decidía cual tema usar como recurso literario. Con esta farsa la tenía acorralada, no había manera de eludirme, le pedí que me diera su opinión, pero ella se negó a que se los leyera pues eran muchos, en cambio me pidió que le enlistara únicamente los títulos de cada uno de ellos. Así lo hice y al terminar me dijo que podía unir un par de ellos y darle más diversidad a la historia no haciéndola tan lineal. Ahí dude, no sabía si me estaba evitando o de hecho me estaba invitando a inmiscuirme de nuevo en su mente, igual estaba dispuesto y a punto de averiguarlo. Ya con el momento en su víspera no desaprovecharía la oportunidad y sin titubeos comencé a darle ideas para concebir mi simulada tarea. Para antes de que pudiese detenerme iniciaba un improvisado relato erótico a petición de mi tía, quien ya se ponía cómoda en el sofá exactamente de la misma manera que la vez anterior, recostándose de lado en el ...