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Mi tía y mi prima (2/2)
Fecha: 06/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... qué decirle si es que se prestaba el momento, pero los minutos pasaban y no aparecía. La ansiedad aumentaba y para no volverme loco caminé por todo el lugar, recordando mis experiencias y de paso corroborar una y otra vez la ausencia de mi tía. Deambulando de habitación en otra, escuchaba que alguien entraba, me emocioné al saber que seguramente se trataba de mi tía, me apresuré a las escaleras ya que me encontraba arriba, cuando escuché que me gritaba, lógicamente al ver mi mochila y mis cosas, y entonces recordé que no había guardado los relatos de nuevo, y me venció el pánico. Estaba a punto de responder al llamado de mi tía, pero no pude, me ganó la vergüenza de que mi tía se enterase con tal descaro de mis intenciones, que me regresé a mi antigua habitación solo para evitar afrontarme a mi error. Intentado esconderme de mi tía, escuchaba sus bien recordados pasos al subir las escaleras de madera en los siempre tacones altos que usaba para ir al trabajo, solo de imaginarme su traje corto que debía estar usando, y como se le verían sus piernas en esos tacones que le estarían parando el culo de lo más delicioso, me tetaba a responderle, pero simplemente no podía. Sentía mucha vergüenza enfrentarla, sabía que no tenía otra opción, que debía salir tarde o temprano pero simplemente quería evitar el bochornoso momento, como si fuese a desaparecer en un santiamén con solo desearlo lo suficiente. Fantaseando para eludir la realidad escuchaba uno tras otro los pasos ...
... de mi tía más y más cerca, repitiendo mi nombre cada vez más convencida de que no me encontraría. A más pasos, más tiempo y más llamados, yo menos valor juntaba para responder y afrontarla. Inevitablemente llegaba a mi habitación y con lo que parecía la última replica a mi nombre entraba, mirando a todos lados esperando encontrarme, pero yo como el mayor de los cobardes me había escondido dentro de mi antiguo armario, que ahora vacío, dejaba suficiente espacio para mí y mi cobardía. Entonces mi tía salía de mi habitación seguramente extrañada pero segura de mi ausencia, nunca se hubiese imaginado que me escondería como niño. Pero como así lo hice ahora enfrentaba otra realidad, pues no podría fingir mi desaparición por siempre, por lo que me concentre en idear la explicación que le daría a mi tía en cuanto me viera, pero lo único que hice fue postergar la realidad lo más que se pudiese. Armándome un poco de valor y aun pensando lo que diría a ser descubierto, salí de mi escondite y caminé fuera de mi habitación con la mayor cautela y temor que nuca he tenido por evitar ser descubierto. Me sentía como un ladrón, en verdad sentía temor, pero al mismo tiempo un poco de excitación. Caminaba por el pequeño pasillo hacia las escaleras, tratando de elucidar como diablos saldría de la casa sin ser descubierto, y además recobrar mis cosas que dejé convenientemente en la estancia principal. Pensando en ello llegaba sigiloso a las escaleras, donde me asomé lentamente ...