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Mi tía y mi prima (2/2)
Fecha: 06/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... larga, risada y morena cabellera. Estiraba sus largas piernas y delgados brazos liberando su cuerpo de la fastidiosa rutina de su vida. Después de un profundo suspiro retomaba su postura relajada y atenta a lo que mi imaginación había expresado y plasmado en aquellas hojas. Debía estar preocupado, temeroso, ansioso o exaltado, pero ya no lo estaba, estaba tan adentro de mi farsa que ya no había nada peor a que temerle. Solo miraba aquella escena como si fuese una obra más, después de todo de mi propia autoría, dirección y producción, pero actuada con la mejor y más sexy actriz, mi tía, quien devoraba las líneas una tras otra, párrafo y página. Con el pasar de las líneas, se evidenciaba el cambio que estaba esperando, su respiración se aceleraba y sus manos alejadas del control consciente de su dueña, ahora vagaban libres por su cuerpo explorando sanaciones que estimulaban a su poseedora llevándola a un nivel más profundo de relajación. Sus dedos recorrían ida y vuelta sus piernas en repetidas ocasiones, siempre sobre la robusta tela de su falda, subían sobre el incómodo y duro saco que le hacía juego y que impedía que se deslizaran pegadas a su esbelta cintura, hasta llegar a sus pechos que presionaba intentado inútilmente sentirlos sobre tan estorbosa vestimenta. Las hojas pasaban y no lo soportó más, de nuevo dejaba la lectura a su lado sobre el sofá. Sabía que no subiría, ya más centrado en lo que sucedía, supe que si subiría a su habitación no dejaría las ...
... hojas sobre el sofá, ni siquiera tuve que esconderme ya tenía todo bajo control, o quizá era porque ya nada me importaba. De pie una vez más, miraba el reloj de pared que se encontraba frente a ella, quizá preguntándose cuanto tiempo tenía o si yo llegaría a recoger mis cosas, y entonces tuve una idea. Saqué mi teléfono móvil, busqué el contacto de mi tía y le marqué. Sonó en su bolso que tenía en el sofá de junto, nerviosa se apresuró a responder y al contestarme le dije que cuidara de mis cosas con la excusa de que había tenido que ir a casa de un amigo y no quise llevar la mochila con mi computadora portátil y que la recogería por la tarde. Sin más le agradecí y me disculpe por la confianza de haber llegado a su casa sin avisar y colgué con miedo a que me descubriera por la voz a unos metros de ella. Ahora ya tenía la libertad de hacer lo que quisiese sin que yo fuse impedimento para hacerlo. Colgué el móvil y me asomé de nuevo para ver su reacción. Ella guardaba su celular de nuevo en su lugar y se acercaba a los relatos, volteo a ver la hora una vez más y sin preámbulo comenzó a desabotonar su saco lentamente. Lo había conseguido, siguiendo con la dirección de mi propio espectáculo mi corazón aceleraba su latir, la ansiedad regresaba y una oleada de adrenalina, felicidad de logro, éxtasis, y excitación recorrían mi cuerpo, me sentía increíble. Mi tía retomaba postura y con los relatos en mano continuaba. Regresó un par de páginas, ahora con más tranquilidad ...