1. Desafío de galaxias (capitulo 38)


    Fecha: 11/06/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: calvito, Fuente: CuentoRelatos

    ... sabían perfectamente quien estaba a bordo del Fénix. Las defensas automáticas y sus dos escoltas comenzaron a disparar a un ritmo vertiginoso interceptando los disparos enemigos, aunque algunos atravesaba la barrera defensiva e impactaban con violencia en el escudo de energía haciendo temblar a la nave. Desde el puente de guerra, Marisol asistía impertérrita a la batalla ante una de las pantallas.
    
    —Recibimos telemetría de las sondas, —dijo un oficial desde una de las consolas—. Reenviando a Ikoma Tome.
    
    —Confirmada la presencia de transportes de tropas enemigas, en total 372.
    
    —¡Joder! —exclamó Marisol apoyándose en la consola de Anahis e ignorando las sacudidas de la nave—. Eso son más de cinco millones de soldados. Con lo que ya tienen estacionado cerca de Ikoma Tome, nos van a superar seis a uno.
    
    —Loewen y Opx ya están al tanto, —intervino Anahis— y dicen que salgamos de aquí, ya.
    
    —Martín a puente, —llamo Marisol por el interfono—. Ya tenemos lo que queríamos: nos vamos.
    
    —Entendido, abrimos vórtice.
    
    Tras la batalla, el presidente Fiakro prohibió a Marisol ir a Ikoma Tome y la ordenó, taxativamente, regresar al Cuartel General en Mandoria. Cuando bajó de la lanzadera que la llevó al antiguo Palacio Real, Marisol estaba extremadamente cabreada y frustrada: se preveía un choque de trenes ente Fiakro y ella. Consideraba intolerable que no la permitiera combatir. A la reunión, además de ellos dos, asistía todo el Estado Mayor, y varios de los principales ...
    ... cancilleres y ministros. Nadie quería perderse el enfrentamiento.
    
    —¡Señor presidente! Voy a ir a Ikoma Tome, —soltó Marisol sin preámbulos.
    
    —¡Mira Marisol! No seas cabezona, —la espetó directamente el presidente, antes incluso de saludarla. Había decidido coger el toro por los cuernos desde el principio— han ido a por ti cuando detectaron el Fénix, hasta ellos saben la importancia que tienes, algo que tu no quieres reconocer.
    
    —No estoy dispuesta a seguir mandando gente a la muerte mientras yo me toco la raja en mi despacho, —le espetó con malos modos.
    
    —¡Me cago en Dios! —aulló Fiakro fuera de si— ¡es que no lo estás haciendo!
    
    —Yo no lo veo así, y se lo repito, no estoy dispuesta…
    
    —¿A qué no estás dispuesta? —la cortó el presidente gritando.
    
    —¿Por qué no nos tranquilizamos todos, en especial vosotros dos? —intervino Anahis cogiendo con suavidad a su padrino del brazo y mirando a Marisol con ojos inquisitivos.
    
    —Si, eso estaría bien, —intervino también Marion— ¿Les parece bien a los dos que hablemos sin gritos?
    
    Los dos se sentaron visiblemente enfurruñados ante la mirada atónita de los asistente que jamás hubieran imaginado la posibilidad de una bronca de semejante violencia entre los dos.
    
    —Señor presidente, —dijo el canciller de Mandoria y padre de Anahis— entiendo tu postura, y la comparto, todo lo que ha ocurrido en estos últimos años, y los éxitos obtenidos, se lo debemos a la capacidad de liderazgo de Marisol. No podemos perderla, lo sabemos ...
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