-
Mi tía y mi prima (1/2)
Fecha: 12/06/2021, Categorías: Gays Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... diciendo que también era bueno hacerlo rompiendo las reglas de vez en cuando. Con el corazón en la boca esperaba su respuesta, que para mí fortuna era acertada, y no solo eso, sino que finalizo preguntando sobre si yo lo había hacho, refiriéndose a lo que coloquialmente se conoce como “aventar una cana al aire”. Ahí me terminé de abrir por completo, pues comencé a contarle sobre mi más reciente aventura, omitiendo a mi prima por supuesto, le contaba como la había conocido, como la seduje, como la animé a hacerlo y sin detenerme le comencé a relatar no solo donde lo hicimos sino también cómo. Excitando a mi tía Poco a poco los detalles salían a la luz, y como no me detenía, relataba la silueta de la chica en cuestión, describía lo que le hacía para excitarla y terminar de convencerla, mientras en ese mismo momento miraba como sucedía lo mismo con mi tía.Si, pude darme cuenta, lejos de incomodarla, la estaba excitando. Miraba como mi tía comenzaba a evidenciar su excitación, sus mejillas se enrojaban y se limpiaba las manos en su bata rosa sedosa una y otra vez, sabía que sus senos comenzarían a evidenciar su estado, pero su larga cabellara quebradiza se desvanecía sobre ellos cubriéndome la vista. Pero no hacía falta mirarlos, con solo imaginarme la vista me daba ganas de brincar sobre ella, pero en verdad quería que funcionara, quería ir lento pero seguro, mi prima no llegaría sino hasta más tarde y ese tiempo era todo mío. Pronto las historias románticas en mi ...
... repertorio se me agotaron, pero como seguía teniendo a mi tía al borde del colapso, me tuve que inventar algunas. No se me complico mucho, pues con la excitación del momento no tarde en crear un par de lo más calientes. La vista era encantadora, lo mejor que me hubiese pasado, mientras le relataba mis imaginaras fantasías que hacía pasar como verídicas, mi tía se ponía más y más caliente, se le veía incomoda y con unas ganas tremendas de tocarse, pues se limitaba solo a masajearse las piernas pasando a rozar una y otra vez su entre pierna con el pretexto de acomodarse la bata entre las mismas, mismo acto que repetía constantemente con su escote, está vez, tocándose los senos sutilmente, que se notaba a leguas moría por tocarlos y presionarlos fuertemente. Estábamos al cien, también moría por tomarla ahí, en ese mismo momento, sobre el sofá en donde la miraba recostada a su vez, mirándome con la misma lujuria y deseos, seguramente también compartiendo mis pensamientos. Pero sabía que el tiempo apremiaría, y no quise echar todo a la basura actuando estúpidamente, estaba seguro que todo se alinearía a favor de lo que deseábamos uno del otro. De pronto la historia en curso llegaba a su mejor parte y con lujo de detalle. Ya me temblaban las manos por tocarme y tocarla desde hace tiempo, pero en esos últimos momentos mi voz se tornaba cortante, ya no aguantaba más, sentía que el aire se me agotaba, y aun así no me comparaba en nada con mi tía. Ella sudaba en frio, también ...