-
Mi tía y mi prima (1/2)
Fecha: 12/06/2021, Categorías: Gays Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... habitación. Lentamente los sonidos me indicaban las proximidades de mi tía, sin duda sabía que mi tía cadmiaba dentro de mi recamara, quien notaba esforzaba por apagar cualquier ruido con su cautela y timidez. Yo permanecía completamente quieto, sabía que mi tía me estaba observando, por fin estaba cumpliendo la más grande de mis fantasías. Ya no escuchaba nada más, le había perdido le pista, y no quise abrir los ojos por temor a asustarla. Mi falo a todo lo que daba, lo sentía duro y súper caliente, pero de repente sentí algo más,y es que una húmeda y muy caliente lengua se deslizaba recorriendo mi pene. No sentí nada más, es decir, no sentí sus labios, solo su lengua, quizá solo lo estaba saboreando o quizá no se atrevió a más para no despertarme, pero ciertamente se estaba tomando su mesura y eso me excitaba de sobre manera. Poco a poco su timidez desaparecía, sus sutiles roces se hacían más evidentes, lentamente comenzaba a sentir cada vez más sus labios, se notaba a leguas que se moría de ganas por comérselo ahí mismo, pero en vez de eso solo me excitaba más y más, cuando lánguidamente metía mi glande en su boca intentando no mover mi pene demasiado. Me imaginaba a mi tía mirándome fijamente, asustada por despertarme en cualquier momento, mientras se metía lentamente mi pene en su boca, y yo, en tanto, solo disfrutaba de las caricias en la completa oscuridad de mis parpados cerrados. Su boca haciendo un excelente trabajo, yo intentando no venirme con grandes ...
... esfuerzos. De pronto su boca paró, creí que sería todo, me sentía tentado a mirar, o más bien a saltar y follármela de una vez por todas, pero no me atreví siquiera a moverme, simplemente no podía, estaba extasiado no era dueño de todos mis sentidos, era vivir una perfecta fantasía. La nada se apodero del lugar, no veía nada, no escuchaba nada, y lo peor es que ya no escuchaba nada. Entonces no pude resistirme a echar un vistazo, y lo que vi fue sencillamente asombroso. Mi tía estaba a un lado de mí, estaba de pie mirando fijamente mi gran palo levantado cual mástil mientras una de sus manos baja hasta su vagina haciendo pequeños pero fuertes círculos en su pubis, seguramente tocando fuertemente su clítoris que lo debía tener tan parado como mi pene, después su mano sube hasta su boca para lamer rápidamente sus dedos y regresar tan velozmente de regreso a su trabajo manual que tantos placeres le estaba provocando. Todo era perfecto, era justo como me lo imaginaba, mi tía masturbándose viendo mi palo bien parado. Fue ahí, cuando me puse boca arriba para que pudiese admirarle mejor, cerré los ojos nuevamente y continúe esperando a que continuara con la excelente chupada que me estaba dando. De nuevo sumergido en mi excítate penumbra, mis sentidos se agudizaban, trataba de escuchar lo que fuese, y en la absoluta oscuridad, el único sonido que llegaba a mí, era el inconfundible sonido húmedo y pegajoso que produce una vagina bien lubricada y caliente cuando los dedos la estimulan ...