1. Mi tía y mi prima (1/2)


    Fecha: 12/06/2021, Categorías: Gays Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos

    ... imaginarme como se vería aquella tanga que se le marcaba debajo, y un sinfín de fantasías con ella. En un momento se daba media vuelta y yo de inmediato fingía estar clavado en mi libro, pero mi vista no se podía despegar de ella, que al estar de frente a mí, no dudo en centrarse en sus grandes, redondas y bien puestas tetas que se me presentaban sobre su escote, que debelaba más de la cuenta cubierto un poco por su hermoso rostro y su cabello rubio lacio que caía frente a ella al agacharse por su platillo que recién terminaba.
    
    Yo aún fingía estar muy interesado en mi lectura, pero existen ciertas cosas que bien sabemos no se pueden evitar, ni fingir. Por tal caso, mi pantalón deportivo levantaba ya un gran bulto que sus delgadas telas intentaban retener inútilmente al paso de mi pene inflamado ocasionado por el fabuloso pequeño y fugas espectáculo de mi tía.
    
    Apenas terminando de hacer su emparedado, mi tía subía de regreso a su recamara, según su lógica para dejarnos estudiar a gusto. Yo en tanto regresaba poco a poco a la cordura intentándome bajar la calentura que me traía encima, pero en ese momento en el que recuperaba la sensatez, me percaté de nueva cuenta que no estaba solo. De reojo miré a mi prima disimuladamente y muerto de vergüenza, pues seguramente ella si se habría percatado de mis indiscretas miradas a nuestra tía. Pero lo que vi en ella fue algo totalmente distinto a lo que esperaba, pues su mirada estaba soldada y fundida sobre mi furioso pene, aun ...
    ... hambriento del culo y las tetas de mi tía, al que con trabajos intentaba calmar. Entonces recordé el día anterior, sus miradas y sus acciones al tocarse su entrepierna al estar –seguramente-tan caliente por verme a mí, como yo lo estaba por ver a mi tía.
    
    Y no lo pude fingir más, miré a mi prima aun con su pijama y una camisa que dejaba ver como se le erizaban los pezones debajo intentado reventar su sostén igual a lo que hacia mi pene con mi pantalón deportivo, y me calentó nuevamente. El saber que estaba calentando a mi prima, me calentaba también a mí, y mi pene que ya comenzaba a flaquear un poco regresaba erguido como roble imbatible. Sabía que ella era una chica bastante caliente y estaba dispuesto a averiguar qué tan lejos llegaba a serlo, así que me acomode fingiendo esta vez que no sabía nada de ella ni de mi prominente erección. Mis ojos se centraban de nuevo en mi libro al que tan solo le había pasado un par de páginas, pero todos mis pensamientos estaban en mi prima imaginándome su mirada fija y concentrada en mi falo a punto de reventar.
    
    De tanto en tanto giraba un poco el libro para mirar la reacción de mi prima con mi vista periférica, y lo que veía era simplemente excitante, tal y como me lo imaginaba, su vista no se despegaba de mi pene, al que veía como si de un exquisito majar se tratase, relamiéndose los labios quizá por su parte inconsciente queriéndolos humedecer para darme una buena chupada, o eso me imaginaba al ver como su lengua jugueteaba en su ...
«1234...20»