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Historias De Oficina -14-
Fecha: 13/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... querida, al fin te encuentro sana y salva, todos estábamos preocupados por ti. – dijo estudiando mi ceño fruncido. —Me lo imagino, era hora de volver a mi lugar. —¿Debajo de que piedra es exactamente? —¿Qué fue lo que dijist…? – Reacciono violentamente Eva antes que la contenga con un gesto de mi mano. —Es hora de seguir mi camino, nos veremos después chicas – dijo sonriendo victoriosa dirigiéndose a la entrada de la compañía. —Prostituta… – solté cuando estaba a varios metros, creyendo que no me oiría. —¿Cómo me llamaste? – dijo acercándose a mi rápidamente. Fue Halle quien se interpuso esta vez, con un simple movimiento de la mano bloqueo el golpen a mano abierta que Ángela había lanzado —Suficiente – dijo con un tono totalmente autoritario, sus miradas se cruzaron desafiantes. Ángela volvió a Atacar, esta vez directamente a Halle, se separaban, se acercaban, intercambiaban golpes y volvían a separarse, ninguna de las dos parecía ser inexperta en pelear, liberaban fuertes golpes, me encontraba muy asustada, la mirada asesina de Ángela de repente se posaba en mí y luego volvía a centrarse en la pelea, fue en una de estas distracciones que recibió un duro golpe en el estómago, al levantar la vista tenía el revolver de Halle a la altura de su sien derecha. —Eso es trampa. —No perderé ni un segundo más contigo – respondió desafiante – ¡¡Alerta, Alerta, seguridad CODIGO AZUL REPITO CODIGO AZUL, SECTOR SUR DEL ESTACIONAMIENTO OCHO!! – dijo ...
... mientras comenzaba a un handie que hasta ese momento había reposado tranquilamente en su bolsillo. “¿Código Azul?, ¿Qué se supone que eso significa?” Pasaría solo un minuto antes que una decena de hombres de seguridad de la compañía comenzaran a rodearnos, por orden de Halle sujetaron a Ángela por debajo de sus hombros, mientras esta hacia lo posible por zafarse del fuerte agarre de la seguridad. Halle mantenía una expresión totalmente seria, guardo el arma con total naturalidad en una funda en su cintura y volvió a ocultarla bajo la chaqueta que llevaba puesta, los agentes de seguridad escoltaron a Ángela quien zapateaba y propinaba insultos intentando que la liberen. Mi amiga observaba a Halle totalmente estupefacta exactamente como yo misma lo hacía. “¿Estaba armada? No pude sentirla cuando la abracé en el ascensor ¿Quién eres Halle Smith? —¿No se supone que debemos irnos a tu casa Eva? – pregunto luego de mostrar su clásica sonrisa. —Sí, mi auto está a solo unos metros. Ninguna de nosotras decía nada mientras el descapotable avanzaba a través de la ciudad, rebasando a los demás autos que se hablaban en su camino, el silencio que reinaba era casi sepulcral, de un momento para otro Eva comenzó a reír sin ninguna razón, ambas la mirábamos atentamente escuchando su contagiosa risa, pasaron solo unos segundos más para que nos tentáramos y comenzáramos a reírnos junto con ella. —¡Eso fue de locos! – Logro articular – No, no… ¡fue increíble! Que buen golpe que le ...