-
Pulgarcito: Capítulo 2: En el nombre del Padre. del Hijo.
Fecha: 15/06/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
A la mañana siguiente, de que había sido llevado a esa finca, el guardia que estaba a mi cargo, se levantò de madrugada, y solo pude sentir como despegò su cuerpo del mio, y saliò de allí en silencio. A lo lejos podía escuchar el rumor de dos personas que hablaban en voz baja, y asomé a ver quienes eran. El espesor de la neblina, no me dejaba ver nada, y solo pude escuchar pasos que se acercaban. Regresé a la colchoneta, me acobijé, y entre ojos cerrados, pude divisar la figura del hombre que me condujo hacia la finca. Pude ver como se despojaba de su ropa, y dejaba al descubierto su pecho velludo, y poco a poco se quitaba las botas tipo militar y el pantalòn vaquero. Un bulto grande, era cubierto por un slip color blanco, y no podia asimilar lo que me pasaba. Por qué esos dos hombres; el guardia y este rubio, me ponian nervioso? Estaba empezando a quedarme dormido nuevamente, cuando sentí que el señor rubio, John, levantaba las cobijas y se acurrucaba a mi lado. He de confesar que sentir su pecho velludo sobre mi espalda, me hizo sentir escalofríos, y él ha de haber percibido eso, porque me abrazò, y con una voz muy ronca y varonil, me dijo al oído: - Sé que te tù haberte portado bien, y que no haber has causado problemas, yo también cuidarte y protegerte. - Sentí esa voz, como un estremecimiento en todo mi cuerpo, y empezò a besar mi oreja derecha, y sus manos recorrían mi cuerpo, y poco a poco fue bajando con el pie, mi calzoncillo, logrando tal hazaña de una forma hábil, ...
... y dejândome desnudo completamente. Podía sentir, como el bulto que estaba oculto bajo el slip, se hacía mas grande y yo sentía mi cuerpo estremecer por todas aquellas caricias que recibia. He de decir que él era un hombre alto, y yo un niño de apenas 6 años, cuya estatura era escasa al lado de tal gigante. Mis nalgas quedaban, justo a la altura de su pecho, y él de manera hábil las acomodò a la altura de su verga, y despojò su slip, y solo pude sentir un pedazo de carne que se acomodaba enmedio de mis piernas. Sus palabras, sus caricias, y el roce de su verga, me hicieron dejarme de hacer el dormido, y empecé a jadear, cosa que al parecer lo excitò más, pues pude sentir entre mis piernas, una especie de baba, y que luego sabría era precum. Me abrazò fuertemente, y me hizo voltear mi rostro hacia el suyo, y me acomodò a la altura de su boca, y empezò a besarme. Yo no sabía como corresponder a sus besos, yo no había tenido contacto alguno con alguien que me besara, y me dejé llevar por sus labios, y eso hizo que él se prendiera más, y susurraba entre besos y caricias, frases entre cortantes, con un español americanizado e inglés: -Baby, tù ser mi baby, yo cuidarte mucho. - y seguía acariciándome y besándome. De una manera intempestiva, alguien ingresò a la carpa, y nos encontrò besándonos. El guardia, a quien después supe se llamaría Fernando, se acercò y dijo: - John, has descubierto que es carne fresca, pero esta fiesta debe ser compartida. Y se despojò de su ropa, y se uniò ...