1. Pulgarcito: Capítulo 2: En el nombre del Padre. del Hijo.


    Fecha: 15/06/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... a nosotros, y ambos desnudos, eran la fantasía perfecta de cualquier morboso, pero para mí todo aquello era un nuevo despertar, nuevas vivencias. John, me besaba, y Fernando se metiò entre mis piernas, y enmedio de aquella mañana que empezaba a clarear, pude ver como se introdujo la verga de John, en la boca, y empezò a lamer el precum que John estaba dejando en mis nalgas. Aquello, era una escena increible, cuando de pronto empecé a sentir los labios de Fernando enmedio de mis nalgas, y eso me hizo gritar de emociòn, o de nervios. no sé como explicarlo. John, se levantò y puso de rodillas, y su verga estaba a la altura de mi boca, y la introdujo en ella, y como cual becerro, empecé a mamar aquel miembro viril. -Has aprendido rápido, eh- dijo Fernando. Yo no sabía si lo hacia bien o mal, solo sé que el olor a hombre de John, en esa mata de vellos que cubrian sus genitales, provocaba en mí cierto éxtasis, que me motivaba a mamar con sumo cuidado. Mientras, Fernando seguía besando mi ano, y aquella sensaciòn, provocaba en mí jadeos, que apenas se podían entender, pues mi boca estaba ocupada. En un momento inesperado, Fernando se levantò y se puso también de rodillas, y pude ver como John y él, se propinaban unos besos apasionados, cuyo ruido de las lenguas, era similar al clapeo del agua en el río. Yo seguía mamando la verga de John, y Fernando aproximò la de él también a mi boca, y pude saber en ese instante, que era tener dos miembros a la vez en mi boca. Ambos, John y ...
    ... Fernando, seguían besándose, y yo estaba entretenido dándole a uno y al otro, un sexo oral, que ha sido hasta la fecha el más exquisito que he tenido. Fernando, jadeaba, y de igual manera John lo hacía. Fernando se retirò de John, y empezò a masturbarse sobre mis nalgas, y aproximò su verga a la entrada de mis nalgas, John jadeaba, y empezò a embestir mas duro su verga en mi boca, y pude sentir de pronto, un líquido espeso y caliente, sabor ácido y dulce a la vez, y que me ahogaba. Fernando estaba recostado detrás mio, y su verga lanzò sobre mis nalgas, una cantidad de leche, mayor a la que me habia dado la noche anterior, y se aproximò a mis nalgas, y empezò a besarlas, sacando de ellas el resto de lo que había de su leche. John, hizo que me parara, y ellos dos, así arrodillados como estaban, aproximaron mi boca a la de ellos, y hubo allí entre los tres, un intercambio de leche: John besaba a Fernando, con los restos que habia tomado de mis nalgas, Fernando me besaba a mí con los restos de la leche de John, y los tres intercambiamos besos, que dejaron marcado para siempre aque día de mi despertar en un campo de adiestramiento. Fernando, acariciò mi cabello, John por su parte, me hizo recostarme a su lado, y me dijo con voz entre cortada: - Thank you, haber hecho un buen trabajo. Nosotros no pegart ni maltratarte, todo bueno con nosotros, todo bueno. - y yo inocentemente, solo asentía. Pasaron tres horas, más o menos, y desperté por el sol radiante que entraba en la carpa. Tanto ...