1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (05)


    Fecha: 17/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... que nuestros pechos se unieran. Me miró a los ojos y los suyos sonreían.
    
    -Ya te tengo ensartado en mi verga bonito, no podrás escaparte.
    
    -Lo noto, Pablo lo noto, es maravilloso, tu verga, ¡Ahhh! Tu maravillosa verga me llena la tripita.
    
    -Eres una delicia chiquillo, me enardeces.
    
    -Quiero sentirlo y gozarlo Pablo, al principio ve despacio.
    
    En la posición que estaba le sentía muy profundo, empujando donde ya no podía entrar. Después de besarme amorosamente los labios y el cuello, se levantó sobre sus brazos para comenzar el eterno movimiento del amor, veía su cara contraerse por el placer y morderse el labio al entrar con fuerza empujando, dejé mis piernas sueltas y utilicé las manos para acariciarle las nalgas y llegar hasta mi ano, para comprobar la potente virilidad que me abría, para cumplir sus deseos de semental.
    
    Le acariciaba la verga cuando salía de mi, envuelta en los jugos que mi recto desprendía, lubricando el acto de la cópula entre dos hombres disfrutando.
    
    -¡Ayy! Pablo, Pablo, ¡Ayyy!, que gusto me das, que bien me lo haces.
    
    -¿Vas bien?
    
    -¡Si, sí! es increíble, ummmmm, ¡Pablo! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! Me va a venir Pablo, no puedo…, no puedo aguantar más. -le miré y sudaba a mares, empujando con fuerza y decisión, para vencer la resistencia que mi ojete ofrecía cuando apretaba para contener la venida que se me anunciaba.
    
    -Aguanta un poco y nos vamos a la vez, espérame a que yo llegue.
    
    -No puedo más…, Pablo, no, no, no puedo esperarte… ¡Ahhhh! Me ...
    ... vengo, me vengo. -contraje el vientre, y sin tocarme, comenzaron a salir los enormes goterones de leche de mi verga, en ese momento no sentía nada más que me perdía en el éxtasis, temblando sin control y solamente sujeto por su verga clavada en mi cuerpo y sus manos sujetándome los hombros.
    
    Después de unos segundos de temblores quedé muerto, apenas sentía los movimientos que Pablo hacía follándome el culo para llegar a su orgasmo. Y le llegó como había anunciado, con segundos de diferencia empezó a venirse en mi vientre apretándose contra mi para dejar su semen muy dentro.
    
    Pasamos unos minutos sin podernos mover por la violencia brutal de nuestra corrida.
    
    -Vamos a tomar una ducha pequeño, estamos cubiertos de semen, te ha salido un litro de leche. -Pablo comenzó a reír esparciendo mi semen por el abdomen y el pecho, untando mis tetillas y luego me las besaba y lamía. Le sujeté la cabeza para que me besara en la boca.
    
    -Lo tuyo no ha sido menos, tengo el culo a tope, gracias Pablo, ningún hombre me ha tratado como tu lo haces. -vi que mi hombre se ponía rojo, no le gustaba que se reconociera lo buena persona que era y volvió a poner su gesto adusto.
    
    -Vamos ya, quiero hablarte. -le seguí apretando el culo, intentando evitar que el semen que tenía dentro se saliera, era inevitable que lo expulsara, pero era suyo y lo quería dentro de mi.
    
    Abrió el grifo de la ducha y comenzó a frotarse el pecho, me hubiera gustado que me dejara lavarle, servirle, pero seguía con ...
«1...345...9»