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La historia de Ángel, solo era un muchacho (05)
Fecha: 17/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... minúsculo copa de cóctel. Y seguía siendo un punto de atracción para la gente que entraba o salía. Nos sirvieron una comida que no eligió, le dijo al camarero que él lo hiciera pero que fuera ligera. Tuve que centrarme en mirarla comer, aún no dominaba el arte de manejar los cubiertos, resultó todo exquisito, no podía ser de otra manera con ella. Habíamos terminado de comer y dijo que iba al servicio, esperé un buen rato a que volviera, también yo tenía necesidad de ir pero no quería abandonar la mesa hasta que volviera aunque me estaba meando. -Espero que Adrián se haya incorporado al salón para que te atienda, te gustará como trabaja, Oriol estaba encantado con él, y después de las primeras sesiones no quería que fuera otro el que le atendiera, luego se marchó, pero gracias a Dios ha vuelto. Pidió la cuenta y como siempre entregó la tarjeta de crédito, el camarero la despidió con deferencia, preguntando si todo había estado bien y que esperaba que volviera pronto. -Vamos a ir paseando, el salón está cerca y ahora lo estarán abriendo. -la seguí como si fuera su perrito que movía la cola contento, estaba resultando un día increíble en todo. Al llegar preguntó si el tal Adrián se encontraba allí, aún no había llegado y nos metieron en una salita de espera, pocos minutos después un chico de no más de treinta años aparecía en la puerta. Era alto y bastante atractivo, ya se había puesto su uniforme de trabajo, tenía el pelo rapado a los costados y el de arriba ...
... formaba una cresta plana, teñido de de un rubio que parecía amarillo, no podría decir que le favoreciera pero si que llamaba la atención. -¡Doña Ana! ¡Qué alegría verla! -tenían que mantener alguna amistad, o tenerse mucha confianza por el beso que le estampó en las dos mejillas. -Has vuelto, ¿quiere decir que no te ha ido bien? -¡Oh!, doña Ana, echaba de menos a mis mejores clientes como usted y a su bellísimo hijo, ¿cómo se encuentra Oriol? -Está bien pero ahora vive en otra parte de la ciudad, será difícil que lo recuperes, ahora se trata de este muchacho, Ángel, quiero que le trates como a Oriol y le atiendas tu personalmente. -Sin duda alguna doña Ana. -entonces aparentó que se fijaba en mi aunque ya le había visto dirigirme disimuladas miradas. -¡Que precioso muchacho!, ¿acaso es sobrino suyo o pariente? -se me acercó y sin saludarme me cogió la cara con las dos manos. -No necesitará mucho trabajo, él por si mismo es precioso. -se retiró unos pasos y me miraba todo el cuerpo. -Déjelo de mi cuenta doña Ana, se pueden hacer milagros pero Ángel no los necesita. -su charla resultaba algo remilgada y cursi. -Entonces yo voy a lo mío y tu te encargas de él. -Por descontado doña Ana, puede estar tranquila, usted ya tiene preparado todo lo que encargó para hacerle y la atenderán al momento. Bueno querido Ángel, sígueme. -me llevó por un pasillo hasta la zona de peluquería y habló con uno de los peluqueros. -Te dejo aquí para que te laven y corten ...