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Mi hermana Julia - 7 -
Fecha: 21/06/2021, Categorías: Incesto Autor: ya1gor9di4si, Fuente: SexoSinTabues
... subiendo poco a poco hasta encontrarme al borde de su coño. Repetí la misma operación con la otra pierna y Julia fue poco a poco entrando en el juego. Lo hizo elevando las piernas de forma que sus pies apoyaban sobre la cama y las piernas formaban una especie de V invertida, formando sus rodillas el vértice superior. Seguí besando, a la vez que lamía toda la parte interior de sus muslos hasta llegar a la entrada de su vagina, que ya empezaba a mostrar una cantidad apreciable de flujo. Lo lamí con gusto y comencé a deslizar mi lengua por toda su rajita, de arriba abajo, profundizando con ella cada vez más, a la vez que con las manos apartaba sus labios mayores para dejar expedito el camino hacia el interior de su coño. Julia inició unos ligeros movimientos de pelvis, a la vez que unos suaves suspiros se escapaban de su boca, como signos de que su excitación iba en un continuado aumento. Mi lengua siguió con su trabajo de lubricación mediante la saliva que mi boca producía, que se iba mezclando con sus flujos y constituía ya un depósito en la sábana, pues se deslizaba desde su vagina por el perineo. Estaba toda la zona brillante y con una elevada temperatura. Julia acrecentó los ascensos y descensos de su pelvis, a la vez que yo introduje mi lengua todo lo que fui capaz, deleitándome con el sabor del flujo y empapándome con él toda la barbilla. Sin solución de continuidad inicié el proceso de ir metiendo poco a poco uno de mis dedos en el angosto territorio que suponía su ...
... túnel vaginal. Me resultó fácil y añadí un segundo dedo. Los empecé a meter y sacar creciendo en profundidad y rapidez, con lo que los suspiros de Julia pasaron ya a convertirse en verdaderos gemidos de placer. - Julia, cariño, pídeme lo que quieras que siga haciendo para que tu orgasmo sea lo más intenso y puedas disfrutar ofreciéndome un chorro de flujo que me permita recibirlo en la boca. Estoy deseándolo, hermanita. La respuesta de Julia a mi petición fue un cada vez mayor tono de sus gemidos, que pasaron a ser verdaderos gritos. - Así, cariño; así. Más dentro; más dentro; ¡ay que gusto! ¡Qué cachonda estoy! ¡¡Méteme un dedo más!! méteme todo lo que puedas; hasta la mano, si quieres. Es delicioso, Luisito, delicioso. Al conseguir meter el tercer dedo ya su coño tenía una abertura considerable. Yo los sacaba y me los llevaba a la boca para saborear sus flujos, pero Julia me pedía que no se los sacase. - Déjame los dedos dentro, no me los saques. Siento que se acerca el momento. Prepara tu boca. Yo seguí manipulando con mis dedos todos los recónditos lugares a los que tenía acceso. Escuché los gemidos de Julia que incrementaban su volumen y supuse que su orgasmo estaba muy próximo. - Sí, cariño, sí. No pares; no pares, ¡¡¡ME ESTOY CORRRRIIIIIEEEEENNNNNDDDDOOOO!!! Julia elevó al máximo su pelvis y yo abrí con mis manos su vagina todo lo que pude y rápidamente un chorro de flujos llegó hasta mi boca que, ansiosa, los recibió con alegría. No me los tragué de inmediato sino que ...