1. Mi hermana Julia - 7 -


    Fecha: 21/06/2021, Categorías: Incesto Autor: ya1gor9di4si, Fuente: SexoSinTabues

    ... que fue también un lunes. Golpeó mi puerta y me dijo que me despertase y bajara a la cocina. - Vamos, dormilón. Levántate y baja a la cocina; tengo una sorpresita para ti. Hacía ya algún tiempo que las sorpresas de Julia siempre eran agradables y tenían siempre una clara connotación sexual, así que no lo dudé. Me vestí a toda prisa y me lancé escaleras abajo. Julia no estaba por allí, así que fui a la nevera y empecé a beber un poco de zumo de naranja directamente del tetra-brik; esa acción era uno de mis signos de rebeldía hacia mi madre, que tanto odiaba que yo hiciera eso. De pronto oí la puerta del baño y acto seguido a mi hermana subiendo hacia el piso de arriba. - Luis, cariño… ¿estás en la cocina? - Sí. Estoy tomando un poco de naranja. - Sube enseguida. Me ordenó imperiosamente. Algo escamado todavía, no lo dudé mucho y obedecí su petición. Llegué hasta mi cuarto y busqué por dónde andaba mi hermana… pasé a su habitación y allí tampoco estaba… ¿dónde se habría metido? - Julia, -voceé-. - Estoy aquí. La respuesta llegó desde el cuarto de nuestros padres. Fui hasta allí y encontré a Julia buscando algo bajo la cama. Estaba de rodillas, con la cabeza bajo el somier y con el culo en pompa; llevaba puesta solo una camiseta, una mini tanga y ¡¡¡Nada más!!! ¡¡¡¡¡ABSOLUTAMENTE NADA MÁS!!!!! Pude ver su culito asomar por debajo del borde de la camiseta y me apercibí que el tirante inferior del mini tanga se le clavaba en su rajita. ¡Vaya!… ¡¡¡eso era nuevo!!!…. ¿Qué estaría ...
    ... tramando?… empezaba a sentirme excitado y a la vez un poco desconcertado. Julia tomaba cada vez más la iniciativa en nuestros juegos sexuales, pero yo no le daba importancia. Ella era la mayor y, además, contaba con experiencia. Decidí no haber nada y esperar acontecimientos. De pronto Julia salió de debajo de la cama arrastrando con ella una maleta… mi madre las guardaba bajo la cama para que no ocupasen sitio por la casa, ni estorbasen. - ¿Para qué quieres esa maleta, Julia? - Para nada en especial,… espera un momento; quiero enseñarte algo. - La cara y la voz de Julia estaban algo raras. No conseguía entender por qué, pero Julia me parecía diferente. Estaba acelerada; como si no fuera ella misma. Como si algo la tuviese dominada y actuase fuera de control. Julia tiró de la maleta y la deslizó fuera de la parte baja de la cama… yo estaba detrás de ella y su culito respingón absorbía toda mi atención… ¡guau!. ¡Menuda imagen! Julia quitó los cierres metálicos de la maleta y desabrochó las correas que la mantenían cerrada, alzó la tapa y la maleta quedó abierta ante nosotros. Mi curiosidad aumentaba por momentos, dado que no tenía ni idea de qué iba aquel juego, aunque por la vestimenta de mi hermana ya podía imaginar que sería algo interesante, más o menos “pecaminoso” y cargado de lujuria. Julia apartó la aún húmeda mata de pelo moreno de su cara y empezó a revolver en el interior de la maleta. Empezaron a salir toallas, mantas, ropa de abrigo de invierno y al final, al fondo, ...
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