-
Mi hermana Julia - 7 -
Fecha: 21/06/2021, Categorías: Incesto Autor: ya1gor9di4si, Fuente: SexoSinTabues
... tocando y masturbando. tú también podrás tocarme cuando quieras… nos podemos correr dónde y cómo nos apetezca; sobre mí o en mi boca, que me encanta… así que no hay problema por eso… pero lo que no puedes hacer, Luis, bajo ninguna circunstancia es metérmela ¿me entiendes? No puedes meterme la polla en el coño: eso ¡NUNCA! Eso no va a pasar; ni ahora, ni nunca. Yo soy dueña de mi cuerpo y quiero reservar eso para Manolo. No quiero que me lo hagas y si en algún momento veo que intentas hacerlo jamás me volverás a poner una mano encima ¿está claro? No sé si alguna vez seré débil y flaquearé, por eso te lo digo ahora de nuevo. Ayúdame a que eso no pase. - Está claro. Lo entiendo. No te la puedo meter. Eso es solo para el gilipollas de Manolo. Muy bien. Lo he entendido, -dije, con bastante cabreo-. - No seas tan borde. Manolo es un buen chico y me quiere, y yo a él. ¿Seguro que me he explicado? - Como un libro abierto… de verdad, Julia… te he entendido. No me gusta nada eso, ¡¡PERO LO HE ENTENDIDO!! ¿Has oído, Julia? ¡¡EN-TEN-DI-DO!! - Luis… ¿de verdad que no lo vas a intentar? - ¡¡¡Joder Julia!!! ¿Cómo coño quieres que te lo diga? ¿De rodillas y jurándotelo? ¿Es que no te han bastado todos estos días? ¿Te he presionado sobre eso? - No; eso es verdad. De todas maneras no me fio mucho de ti… Ni de mí. Pero, bueno, dejemos eso. Estamos en el cuarto de los papás. - Y eso ¿qué tiene que ver? pregunté intrigado. - Mira… quiero enseñarte algo. Julia se giró y cogió aquel objeto de la ...
... mesita de noche… lo puso sobre su mano y empezó a desenvolverlo del paño que lo cubría… cuándo acabó de hacerlo y pude al fin ver de qué se trataba, me puse en pie de un salto y exclame: - ¡¡¡¡UNA POLLA DE PLÁSTICO!!!! - Ja, ja, ja… sí… eso es… una polla de plástico, o mejor dicho… ¡¡¡UN VIBRADOR!!! Se trataba de un consolador de tono rosado… era grande, con nervaduras sobre lo que simulaba la piel de un pene erecto, surcado por venas bien resaltadas, y lucía un enorme capullo tieso que lo coronaba. El sólo hecho de verlo sobre las manos de Julia y mi propia sorpresa hicieron que en mi rabo entrara una cantidad desproporcionada de sangre, hinchándolo soberanamente. - Pero… pero… ¿de dónde has sacado eso? - ja, ja, ja seguía riéndose Julia; no es mío… es de nuestra madre. - ¿De mamá?… ¡estás de coña! - ¡No!… ¡te lo juro! Me lo encontré un día en su maleta mientras guardaba la ropa de invierno… imagino que lo escondía aquí para que no lo encontrásemos y luego ni se acordó que lo tenía guardado en la maleta cuándo me mandó recoger la ropa. Por eso lo descubrí. - Pero… yo no sé… pero… ¿ellos usan eso?. ¿para qué? - ¡No preguntes! Me desagrada pensar dónde ha podido estar metido este trasto… dijo Julia divertida. - Bueno… ya… yo también me lo imagino… no es muy agradable pensar que mamá tenga que usar algo de “eso”. - Seguro que lo usan juntos… no creo que sea un “juguete” exclusivo de mamá… ya sabes lo que quiero decir… papá debe de… bueno, debe de hacer cosas con esto… se lo debe ...